Finalizada la cuarentena estricta que había comenzado el 1° de julio, el presidente anunció que se entrará en una nueva fase «para volver a la vida habitual», aunque destacó que se trata de una «nueva normalidad». «Todo tuvo sentido, nada fue inútil», sostuvo.

Desde Olivos, acompañado por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el mandatario bonaerense, Axel Kicillof, Fernández destacó que «se vienen cumpliendo los objetivos», por lo que hay datos «que nos permiten cierto optimismo». También estuvieron presentes de manera virtual los mandatarios Arabela Carreras (Río Negro), Jorge Capitanich (Chaco) y Gerardo Morales (Jujuy), quienes sobre el final pusieron el foco en la realidad de sus provincias.

«Lo que buscamos en este tiempo es que ningún argentino se quede sin atención en su salud. Lo hemos logrado», manifestó el presidente, quien puso como ejemplo el País Vasco, donde «hubo que elegir quién vive y quién muere».

Con las habituales filminas, Fernández destacó que el tiempo de duplicación de contagios está en 24,7 días en el AMBA, cerca del mejor momento ante la pandemia en el país, y explicó que hoy la tasa de ocupación de camas está en un 64%, pero si no se hubiera realizado el aislamiento estricto «estaríamos más cerca de la saturación», con un 72% de ocupación. «Se ha ralentizado el contagio y se ha hecho más lenta la ocupación de camas hospitalarias», explicó.

«Tenemos datos optimistas que nos permiten pensar que este tiempo ha servido, ha sido útil, pero estamos muy lejos de superar el problema», reiteró el presidente. «Todo el esfuerzo que hemos hecho no ha sido inútil. Por mucho que nos duele la sensación de encierro y los problemas que genera, el aislamiento es lo que nos permite no caer en la crisis en que cayó el País Vasco. No caer en el riesgo de elegir quién vive y quién muere», destacó Fernández.

En este escenario, el presidente anunció que «entre el 18 de julio y el 2 de agosto vamos a tratar de ir volviendo a la vida habitual en este mundo diferente. Lo vamos a hacer escalonadamente».

Fernández destacó que desde el gobierno nacional «vamos a estar ayudando a todos y a todas, a los comerciantes, a los trabajadores, a los que están sin trabajo; sepan que vamos a estar a su lado». Y advirtió que «el contagio puede llegar a todos», por lo que pidió, fundamentalmente a quienes son grupos de riesgo, que sigan cuidándose. «Cuanto más estemos en la calle, más riesgo tenemos», y concluyó: «Si hay que volver atrás, volveremos atrás. Y si hay que ajustar, ajustaremos».

En la misma línea, Kicillof destacó que «los objetivos que nos propusimos se alcanzaron», e informó que se sumaron 4.100 camas de Terapia Intensiva, 1.400 de las cuales se sumaron durante la cuarentena, y 13.000 camas de aislamiento. «Por eso hoy el sistema no está saturado, lo estaría si no hubiéramos hecho esto», manifestó el gobernador.

«No es verdad que la humanidad le esté ganando al virus. No le estamos ganando al virus. El coronavirus mata a la gente y nosotros todavía no sabemos cómo matar al coronavirus. No tenemos vacuna, no tenemos tratamiento y no tenemos un remedio que cure a la gente de esto», puntualizó el mandatario bonaerense.

Kicillof anunció la nueva etapa como «una cuarentena intermitente». «Estamos en posibilidad de manera lenta de volver a la etapa anterior. Una etapa que vamos a poder sostener solo si no vuelven a aumentar los contagios y no vuelven a ocuparse las camas», explicó. «Entramos en una etapa que va a depender muchísimo del esfuerzo de cada uno, de que nadie se relaje, de que no metamos la pata», destacó.

En ese sentido, el gobernador consideró que los resultados se lograron «porque se acataron las recomendaciones, los consejos y las decisiones. No había un policía al lado de cada uno de los bonaerenses. Hay conciencia y eso nos permitió llegar hasta acá sin lamentar una situación mucho peor».

De cara a lo que se viene, Kicillof explicó que el lunes se realizará «la apertura de las empresas que teníamos abiertas antes, con protocolos con transporte propios», el miércoles abrirán los comercios barriales y el lunes siguiente las actividades profesionales permitidas.

«Lo que deseamos es que esto se termine. Volver a reabrir todo. Es lo que queremos, pero las decisiones que tomamos no dependen de deseos, dependen de los datos. Les voy a pedir muchísima más responsabilidad colectiva», sostuvo Kicillof. «Nos tenemos que ir cuidando entre todos, ahora más que nunca. Unidos y entre todos vamos a salir de esta situación», concluyó.