Por Pablo Pellegrino

El martes, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dio a conocer los datos de la producción manufacturera correspondientes a mayo, que, en plena pandemia, registró una caída del 26,4%, explicada principalmente por las medidas de aislamiento. Ante eso, el organismo difundió hoy una encuesta cualitativa que analiza en detalle el desenvolvimiento de cada sector y las causas de la baja en el índice.

De acuerdo con la entidad que conduce Marco Lavagna, el 60% de los establecimientos manufactureros no tuvo actividad por la cuarentena o la tuvo parcialmente, mientras que el 40% restante operó con normalidad. Como es de esperar, la industria alimenticia, una de las principales actividades esenciales (a la que el gobierno además le reclamó, a través de la Secretaría de Comercio Interior, que trabaje al máximo de su capacidad), fue la que menos problemas tuvo para operar, y en ese sector el 78% de los locales operó con normalidad. 

Como contrapartida, el sector con peor desempeño por las medidas de restricción a la circulación fue el textil, con un 39% de establecimientos sin actividad, un 50% con actividad parcial y solo un 11% con normalidad.

En este último caso, las causas de los que no pudieron operar se explican en un 65,4% por establecimientos que estuvieron cerrados total o parcialmente; el 9,7% estuvo habilitado pero no pudo contar con el personal necesario; el 22,2% estuvo habilitado pero no registró pedidos, y un 2,7% de los consultados tuvo otros motivos no especificados.

Del otro extremo de la tabla, el sector de alimentos y bebidas tuvo solo un 4,3% de los establecimientos total o parcialmente cerrados, un 39,8% tuvo problemas por la circulación de su personal y un 49% no tuvo pedidos.

«Los problemas que más afectaron a los locales manufactureros que operaron normal o parcialmente fueron la disminución de demanda, en especial como producto del aislamiento, y los problemas financieros», indicó en otro punto del análisis el INDEC. Efectivamente, el 38,7% de las industrias encuestadas calificó como «alta» la baja de la demanda interna por motivos exclusivamente vinculados a la cuarentena, mientras que ese mismo criterio aplicó en un 30,6% para los problemas financieros. 

Al respecto, también es importante destacar que los problemas financieros que más se manifestaron fueron la extensión de los plazos de pago de los clientes y los cheques rechazados.

Según el INDEC, la baja en la demanda interna de productos de la industria manufacturera argentina afectó en mayor medida nuevamente al rubro textil, también esperable por las restricciones a la circulación. En ese marco, las otras áreas que menos demanda tuvieron por razones exclusivas de la cuarentena fueron Automotores y otros equipos de transporte, Minerales no metálicos y metálicas básicas, Muebles y otras industrias manufactureras, y Madera, papel, edición e impresión.