En pleno contexto de pandemia, a pesar de los fuertes apremios económicos y sanitarios que han centralizado las discusiones del Estado, el gobierno nacional no deja de lado las demandas y urgencias vinculadas al movimiento de mujeres, al colectivo LGTBIQ y las disidencias. Así lo demostró la presentación de ayer del Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género 2020-2022, que reunió al presidente Alberto Fernández y la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la nación, Elizabeth Gómez Alcorta.

El plan plantea un cambio de paradigma en relación con el abordaje sobre la materia en la medida en que implicó un proceso participativo y federal para su elaboración, que incluyó el involucramiento de la sociedad civil, organizaciones políticas, comunitarias, sociales y sindicales.

«Presentamos el Plan como una hoja de ruta en la tarea que tenemos por delante para abordar integralmente las violencias por motivos de género, sabiendo que es prioridad absoluta de esta gestión. Hubo apoyo y aporte de todos los ministros y organismos descentralizados, así como también el esfuerzo de unas 3.500 personas que participaron en el diseño de este plan. Este Ministerio está dando un paso fundamental en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria», fueron las palabras de Gómez Alcorta, quien ayer participó de la presentación junto al presidente y la asesora ministerial Dora Barrancos.

El documento, que consta de más de doscientas páginas, incluye una fuerte línea de acción para garantizar el acceso a la vivienda, a casas de medio camino, a la formación laboral y a un empleo a quienes estén atravesando situaciones de violencia por razones de género en contextos de vulnerabilidad social, para permitirles desarrollar un proyecto de vida autónoma, libre de violencias.

Para su elaboración, se realizaron foros federales presenciales y virtuales, además de audiencias con actores institucionales de los tres poderes del Estado, para poner en debate experiencias en el ámbito de cada organismo y garantizar un tratamiento transversal e interseccional de la problemática.

Cabe señalar que, en el contexto de la cuarentena, los crímenes vinculados a violencia de género se destacaron por ubicarse entre las tasas delictivas que no disminuyeron a causa del aislamiento físico obligatorio. Desde el 20 de marzo hasta el 30 de abril se cometieron 36 femicidios en Argentina, y el 72% de esos crímenes tuvo lugar dentro de los hogares.

Esta realidad se refleja también en un incremento exponencial de las llamadas a la Línea 144, que ofrece orientación y asesoramiento profesional para quienes padecen violencia de género, que treparon a un promedio de 345 consultas por día.