La CTA llama a reconstruir sistemas educativos más inclusivos tras los efectos sociales de la pandemia

En un panel virtual sobre educación, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, remarcó la crisis de la globalización que demostró la pandemia y abogó por un sistema de educación inclusivo.

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«La globalización nos demostró que no estamos en condiciones de evitar que este tipo de pandemia se siga expandiendo o mutando para presentarse el día de mañana bajo otra manera pero bajo el mismo efecto», afirmó Hugo Yasky, diputado nacional del Frente de Todos y secretario general de la CTA, durante el panel virtual «Acuerdos paritarios del sector docente», donde participaron sindicalistas y especialistas en educación de la región. «Por eso, tenemos que pensar en tener otros sistemas de transporte, que no sean infrahumanos, otro tipo de aulas, que no sean con hasta cincuenta alumnos como en la mayoría de los barrios pobres de América Latina», añadió.

Del encuentro virtual participaron también Sonia Alesso, secretaria general de CTERA; Carlos de Feo, secretario general de CONADU; Roberto Baradel, secretario general de Suteba; Combertty Rodríguez, coordinador del Comité Regional de la Internacional de la Educación América Latina (IEAL); Pedro Furtado de Oliveira, director de la Organización Internacional del Trabajo Argentina; y Maribel Batista, de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV).

Durante el panel subrayaron la importancia de reconstruir sistemas educativos inclusivos y a su vez criticaron a los gobiernos neoliberales de la región por el deterioro que provocaron en los derechos a la educación y cómo eso quedó demostrado por la pandemia de covid-19. Más aún, por la inusitada crisis económica que impacta en las posibilidad de acceso. Asimismo, valoraron el caso argentino, en el que el gobierno nacional firmó una paritaria con los sindicatos contemplando la situación de excepcionalidad de educación remota por la pandemia.

«En la región no hay diálogo entre los gobiernos y las organizaciones sindicales, porque los gobiernos se niegan a establecerlo», sostuvo Combertty Rodríguez, quien contextualizó a nivel regional cómo funcionan las negociaciones entre sindicatos docentes y gobiernos. «El único gobierno que se encuentra evaluando cómo volver a clases es Argentina, mientras que los otros aprovechan para legislar en contra de los derechos, en favor de grupos empresarios nacionales y trasnacionales. Argentina es una excepción», subrayó.

En esta línea, los sindicalistas de la CTA destacaron la vocación de diálogo del gobierno de Alberto Fernández por haber llegado a un acuerdo paritario a principios de junio que sentó las bases para regular las condiciones de trabajo a distancia.

Alesso precisó cuáles fueron los puntos «fundamentales» del acta paritaria que permitieron «un gran avance». El derecho a la desconexión digital en los horarios que no corresponden con el marco de la relación laboral, garantizar condiciones de salubridad e higiene de los establecimientos educativos para volver a clases, reconocer el trabajo docente en contexto virtual o no presencial, sus derechos sindicales y a la percepción del salario y el goce de licencias que corresponden, la provisión de elementos tecnológicos para dar clases y la cobertura de riesgos de trabajo.

En tanto, en representación de los docentes universitarios, Carlos De Feo remarcó «el gran esfuerzo por mantener el funcionamiento de las universidades y la continuidad pedagógica con los estudiantes». Planteó, además, ampliar el convenio colectivo de trabajo para que el Estado regule las plataformas educativas que se utilizan actualmente.

Por último, por la OIT, el brasileño Pedro Furtado de Oliveira llamó a «tener en cuenta los desafíos y falencias que el covid nos puso en claro», y en esa línea indicó que es necesario «fortalecer el diálogo social» entre los distintos actores del mundo educativo, porque «no hay salida a la pandemia sin cohesión social».