El reciente operativo de control en La Plata que derivó en la violenta detención de un vendedor ambulante senegalés volvió a poner el foco en la grave situación que atraviesan los trabajadores del sector informal en la capital bonaerense. Han sido varios los reclamos que manteros y comerciantes callejeros han lanzado respecto de la crisis surgida durante la cuarentena, y la ciudad no es la excepción.

Cabe recordar que fue durante la semana pasada que se hizo viral el video que registró la violenta detención de Mbacke Ndao, quien fue interceptado por la Policía Local en 7 y 47. Allí, a golpes, le secuestraron la mercadería y lo llevaron detenido. El episodio generó el inmediato repudio de la comunidad, que luego se manifestó en las calles para reclamar su liberación.

«Julio Garro ha reprimido una vez más con una saña absoluta a trabajadores del colectivo senegalés, dejando como saldo nuevas detenciones»

Además de atenuar la problemática de represión a trabajadores callejeros, el hecho particular tomó aún más repercusión por su carácter racista, en un momento de algidez a nivel internacional por la violencia racial.

«Julio Garro ha reprimido una vez más con una saña absoluta a trabajadores del colectivo senegalés, dejando como saldo nuevas detenciones. Los vendedores de La Plata, en estos días de pandemia, golpeados por la pandemia, se han acercado a la Municipalidad para intentar encontrar una solución a esta crisis que pasan, y la respuesta ha sido el desprecio», dijo a Contexto Omar Guaraz, referente de Vendedores Libres, agrupación que agremia a los vendedores callejeros dentro de la CTA.

Si bien desde Nación y Provincia se han tomado diversas medidas para aliviar la situación de los sectores del trabajo informal, la situación recrudece acorde a la realidad de cada distrito. En ese sentido, regiones como La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ambas bajo gestión de Juntos por el Cambio, han mostrado la cara más cruda del deterioro en los sectores más relegados de la población. Entre ellos, los trabajadores informales se han visto perjudicados de manera directa, no solo por la falta de atención sobre sus problemáticas, sino también por la respuesta del Estado vía represión policial.

«En Ciudad de Buenos Aires, donde hay unos 20.000 vendedores ambulantes, es donde más violencia hay»

«Esta situación demuestra cómo en La Plata y también en CABA la calle se vuele a llenar de vendedores, de los postergados, de los nunca tenidos en cuenta. En ciudad de Buenos Aires, donde hay unos 20.000 vendedores ambulantes, es donde más violencia hay. Hay que ver los galpones que instauró el Gobierno de la Ciudad para depositarlos cuando los desalojaron. La respuesta sigue siendo la represión», agregó Guaraz.

«Si bien todo el mundo sabe las dificultades que hay para salir a trabajar, es comprendido por la comunidad senegalesa, pero hace tres meses que no pueden trabajar y no pueden tener un peso para mantenerse y mantener a su familia», fueron las palabras que brindó a Contexto Damián Brumer, abogado integrante de La Ciega, que actúa en defensa de la comunidad senegalesa, horas después de la violenta detención de Mbacke Ndao.