El INDEC informó que la inflación de mayo fue del 1,5%, similar al registro de abril en el marco de la pandemia. De acuerdo con el informe, en términos interanuales el índice se ubicó en torno al 43,4% interanual y acumuló en los primeros cinco meses del año un 11,1%. 

El rubro Prendas de vestir y calzado fue el que registró un mayor incremento, muy por encima del resto, con un 7,5%. «En mayo, y conforme fue abriendo al comercio tanto online como presencial en algunas provincias, se observaron aumentos en prendas de estación. Esta suba explicó, en parte, el alza que se observó en la categoría Estacionales», detalló el INDEC. En contraposición, uno de los rubros que mayor incidencia tiene en el índice general, Alimentos y Bebidas no alcohólicas, tuvo un incremento de apenas el 0,7%. 

Por otro lado, otras ramas influyentes en el índice tuvieron subas casi imperceptibles, y una de ellas incluso negativa: Educación registró un promedio de -0,4% producto de la baja en las cuotas de establecimientos educativos en el marco de la cuarentena. Similar situación se produjo con Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, en su mayoría vinculados con productos y servicios regulados por el gobierno que actualmente están congelados. 

Contra mayo del año pasado, la inflación registró una suba interanual del 43,4%, mientras que en los primeros cinco meses del año sumó 11,1%. En el mismo período del año pasado había sido de 19,2% entre enero y mayo. 

Cada mes, el INDEC releva unos 320.000 productos y servicios a través de contactos presenciales que, en el marco de la cuarentena, se vieron afectados. Es por eso que el órgano estadístico publicó una serie de notas aclaratorias sobre el funcionamiento de la nueva modalidad de relevamiento y el impacto de algunas actividades, sobre todo los rubros de recreación, hotelería y restaurantes que prácticamente no tienen actividad por las medidas restrictivas. 

«El INDEC incorporó modalidades no presenciales de relevamiento, en línea con lo sugerido por los organismos internacionales en la materia y las oficinas de estadística de otros países», explica el informe, y detalla que en mayo la flexibilización de las restricciones para la circulación permitió tener un relevamiento más completo que en abril. «De hecho, el porcentaje de informantes contactados personalmente subió a 9,8% en mayo para el total nacional (cuando el mes anterior había sido de 7,1%), y en algunas provincias dicho relevamiento alcanzó a todos los informantes abiertos», señala. 

Para evitar distorsiones que se puedan producir por la imposibilidad de relevar de manera presencial, el organismo explicó que para aquellos locales que permanecieron abiertos y que también contaban con medios alternativos para consultar los precios el relevamiento se hizo a distancia. Lo mismo sucedió con rubros que permanecieron cerrados al público pero ofertaron sus productos por medios digitales. Sin embargo, para los que permanecieron cerrados y no pudieron ofrecer productos «no se relevaron sus precios y, cuando correspondió, se imputaron o desparticiparon por la variación de los pares o del grupo inmediatamente superior al que pertenecen». Así, por ejemplo, Restaurantes y hoteles reflejó en mayo un incremento del 1,5% en el total nacional, idéntico al IPC general, debido a que no hubo actividad para relevar y, de haber puesto una variación nula, se habría distorsionado el índice de inflación a la baja.