En el marco del avance de la pandemia, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) ha desplegado una serie de operativos sanitarios y de ayuda social para acompañar a los equipos provinciales y municipales en los barrios más vulnerables de la región. En las últimas semanas recorrieron Lisandro Olmos, Abasto, Islas Malvinas, Altos de San Lorenzo, Puente de Fierro, Evita, Barrio Nuevo de Ringuelet, José Luis Cabezas, Villa Argüello, y continuarán en los próximos días en otras zonas.

A través de un trabajo coordinado entre las secretarías de Extensión, Salud y el Consejo Social, más de 2.000 voluntarios, entre docentes, no docentes y estudiantes de distintas carreras de la UNLP asisten casa por casa a las necesidades de la población. Entrega de barbijos, tapabocas y folletería sobre COVID-19, control de temperatura corporal y otros síntomas para detección de casos sospechosos y posterior hisopado, son algunas de las tareas.

«Las principales demandas son de alimentos, insumos de higiene y dar información sanitaria a la población, porque la gente entra en pánico y no sabe cómo proceder. Por eso es necesario ir con información y formación para saber qué hacer», dijo a Contexto Inés Iglesias, titular del Consejo Social de la UNLP. Este Consejo está integrado por las organizaciones sociales que a su vez tienen representación en los comités barriales distribuidos en cada una de las veintitrés delegaciones municipales.

 

«Se trabaja con especial atención en la población de riesgo en cada lugar, controlando que estén vacunados y que reciban la medicación para enfermedades crónicas preexistentes. La labor incluye acompañamiento en situaciones de salud mental y de violencia», afirmó la UNLP. Los voluntarios también dan provisiones de higiene personal, limpieza, alimentos y ropa.

Iglesias dio detalles sobre cómo se implementa la asistencia en los barrios: «Nuestros representantes en los comités trabajan junto a voluntarios de la universidad y promotores de las organizaciones sociales, y van teniendo un recorrido cotidiano de los territorios, conteniendo situaciones y dando información al sistema de salud respecto a la situación de los vecinos».

La Secretaría de Salud de la UNLP, en tanto, coordina todos los operativos que se realizan en los barrios con Región Sanitaria XI y las secretarías de Salud de los municipios de la región. «Lo que intentamos con estas iniciativas es colaborar con el sistema de salud para acompañar la organización comunitaria, fortalecer el vínculo entre la UNLP y los efectores sanitarios de la región y jerarquizar el sistema público de salud», afirmó Manuel Fonseca, a cargo de la Dirección de Redes Intersectoriales en Salud.

La provisión de elementos de protección es un factor clave para prevenir el virus. En ese sentido, la Facultad de Odontología confeccionó más de 11.000 tapabocas desde que su uso es obligatorio, y la UNLP se encargó de la logística de acopio, transporte y distribución.

Por otro lado, desde el 8 de junio la UNLP, junto con la jefatura regional de Educación, participa de los testeos que se realizan en distintas escuelas de la región en el momento de la entrega de bolsones de alimentos. A su vez, voluntarios toman la temperatura a trabajadores de la salud en el Hospital San Roque de Gonnet, y se espera comenzar con otros hospitales y centros de salud municipales.

Para la atención específica de los jubilados adheridos a PAMI, la UNLP firmó un convenio con ese organismo a partir del cual voluntarios de la unidad académica se sumaron a realizar tareas de apoyo y asistencia a los adultos mayores.

«La participación de la universidad en esta situación está siendo crucial para aportar propuestas, protocolos e intervenciones territoriales concretas, en el acompañamiento a las organizaciones sociales con equipos de extensión con mucha trayectoria, desde los centros comunitarios y desde los nuevos dispositivos sanitarios», concluyó Iglesias.