Por Ramiro García Morete 

El sello local Tomas del Mar Muerto lanza su nuevo proyecto musical a pura experimentación y distopía sónica. 

 

“Esa sensación de volver a pensar en no retroceder”. La música -como todo en la vida, quizá- se rige por el tiempo y el espacio. Desde lo estrictamente artístico, jugando e interpelando sus posibilidades, deteniendo o estirando las agujas, corriendo o marcando los límites. En definitiva, construyendo un mundo y -a la vez- proponiendo un viaje.

Este grupo de artistas ocultos bajo la insignia de Tomas del Mar Muerto  sabe capturar un valor esencial de la música que es concebirla como una experiencia. Pero gran parte de ello radica por una modalidad de trabajo que propicia esa solvencia que luego emerge en los parlantes. Haciendo de la paciencia y la disciplina una convicción sin necesidad de agitar eufóricas banderas, estos expedicionarios  lograron durante la década pasada materializar una de las bandas más convocantes y sólidas de la ciudad. Tras una trilogía notable y un par giras por Europa, entenderían que ese viaje concluía sin temor a comenzar de cero uno nuevo. Todo un acto de amor, si se quiere: la misma falta de especulación y esa prioridad por la idea  que los había llevado hasta allí correspondía a esta decisión.

Desde el hermetismo, el equipo se mantuvo al igual que esa modalidad. Pero cambió el enfoque. Aquel sonido voluminoso (en decibeles y cuerpo) de trío que nacía del room y la composición orgánica, cedió espacio a un enfoque más ligado al proceso digital. Conciliando herramientas de ambos mundos y sin perder vitalidad, el equipo construyó nuevas piezas donde la identidad no condicionó la incursión. Del mismo modo que antes no se ajustaba ortodoxamente  a las categorías de stoner o blues, difícilmente este nuevo proyecto se sujete los manuales digitales o electrónicos que los inspiran ni a categorías como post rock o kraut.

Entre  las  consistentes secuencias de batería de Chori fundidas con pads o triggers y los bajos precisos de Deff  enlazados con teclados midis, las guitarras hipnóticas de Lamberto logran nuevamente el cometido mencionado: llevarnos de viaje. Con destacable y criterioso sentido de la economía y la melodía, el guitar anti hero delinea motivos dentro de una atmósfera pesada y onírica a lo largo de seis tracks. Entre extensos paisajes musicales, su voz comprimida parece expresar tanta asfixia como liberación entre  alegorías y elipsis.  A lo largo de seis temas (mezclado por Joaquin Castillo y masterizado por Gabriel Ricci), poética sonora y lírica parecen describir una ciudad distópica, un mundo hipervinculado y mecanizado. “Un lugar lleno de enfermos, sin compasión ni sentimientos. Y brilla desde el celular, nuevo y perfecto/Casi como una adicción que todo lo resuelve mintiendo”, describen desde “La sed de ser”.

Y todo se apoya como parte inherente en la gráfica y arte de Imaginería del Mar Muerto y Lucas Borzi, donde  ese universo cabe en un neblinoso callejón ubicado en alguna parte entre  Berlín,Tolosa, Blade Runner o vaya uno a saber dónde. La sigla (¿Laboratorio Musico Digital Gráfico?) en las luces de neón resplandece como un posible refugio o bien como una dirección que  sin dudas es hacia adelante. ¿Qué hay allí? “El futuro es ese accidente que rige nuestras vidas”, dirá mientras tanto el Profesor . Veinte preguntas y veinte respuestas para acompañar esta nueva aventura.

  1. ¿Qué es lo que más les gusta de su banda o proyecto?

La capacidad y el nivel de comunicación casi místico que tenemos a la hora de hacer lo que sea.

  1. Tres discos

Dificilísimo. Voy a hacer lo que pueda. Tres discos en los que estuve metido muy fuerte:

Spirit of Eden (Talk, Talk,1988); una locura de todos los tiempos; TNT (Tortoise, 1998) Un laboratorio de hermosos detalles que me compartió mi amigo Edu y quedé ahi varado; Poligondwanalad ( King Gizzard & The Lizzard Wizard, 2017) estoy absolutamente fanatizado con los Kingas, no hay nada igual.

Bonus track: Si la pregunta es más Tres de toda la vida: Electric Ladyland ( Jimi Hendrix,1968), Oktubre (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, 1986) y Sky Blue Sky (Wilco, 2007)

  1. ¿Con qué músicx vivx o muertx te gustaría / te hubiese gustado tocar?

Y tocar no sé si es lo que me enloquecería pero un asado con Norberto, Chizzo, Skay o el Indio hubiese sido (o sería en el caso de los vivos) más que suficiente.

  1. ¿Lo importante es la canción, el riff, el beat, el sonido?

La música que alguien hace tiene sí o sí un poco de cada componente y no subsiste sin eso. Pero si me decís algo que distingue a una banda es el sonido… y no hablo del modelo de amplificadores o la cantidad de pedales. Lo que esa banda dice con más o menos los mismos elementos que tenemos todos.

  1. Un verso de canción propia

Una nueva:  “Esa sensación de volver a pensar en no retroceder”.

  1. Un verso de canción ajena

No me gusta mucho como escribe en general Briceño pero esta frase me parece grandiosa:

“Tengo que tener cautela/No romper la frágil tela/Que te cubre y te protege de la gente/Que no tiene antena para lo que siente”

  1. ¿Todo vale dentro de una canción?

Tendería a pensar que en general sí, pero hay que ver. Ja!

  1. Tres artistas para recomendar

King Gizzard & The Lizzard Wizzard, una locura de banda;The War on Drugs, un escándalo de buen gusto, si es que eso existe; y uno de por acá… El disquito de Werner Schneider y Tulio Simeoni me gustó mucho.

  1. Tres películas favoritas

Kill Bill , Volver al Futuro y Cinema Paradiso

  1. ¿Series?

Hay tanto… Twin Peaks; Okupas y Love, Death and Robots.

  1. ¿Pañuelos?

Los que otorguen derechos y quiten privilegios. Y los de tela que me regala mi abuela claro.

  1. Referente político actual o histórico

La Kretina, tripera y justiciera justicialista.

  1. Argentina 2020

Cualquiera de esos memes hermosos que hay dando vueltas que divide en dos cuadros Yo vs. el 2020.

  1. El Futuro

El accidente que rige nuestras vidas.

  1. ¿Vinilo, casete, CD, mp3, YouTube, Spotify?

Todos y mucho de todos, todo lo que nos pongan a fin de acercarnos música será bienvenido.

  1. Facebook, Instagram, otro, ninguno…

No me vuelve mucho loco nada pero hay que admitir que la mayoría vivimos vía esos canales una parte ya de nuestras vidas, asique te sigo el juego y te digo.… Creo que me agrada más instagram porque creo que le ha permitido a todo el mundo crear sus ficciones de una forma muy simple y concisa. Es un ejercicio que parece perjudicial y puede serlo, pero todos deberíamos poder vivir esa vida de instagram en la que nos imaginamos. Es lindo tener alguna ficción en la que vivir.

  1. ¿Lenguaje Inclusivo?

Pero claro, lenguaje vivo siempre.

  1. El periodismo

Gente armada.

  1. ¿Lookearse o tocar vestidx así nomás?

Banco todo. Ambas son lo mismo, una decisión.

  1. El rock

El kcor al revés, dijo el italiano más argentino que tuvimos. Y yo le creo.