El gobierno nacional anunció ayer un nuevo pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) en el marco de las medidas de asistencia económica por el aislamiento social preventivo y obligatorio. Comenzará con los titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y se extendería entre cuatro y cinco semanas para completar la transferencia a los más de 9 millones de argentinos que perciben el beneficio. 

En conferencia de prensa, la titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), Fernanda Raverta, anunció la «decisión política del gobierno de volver a efectuar esta ayuda económica a las familias argentinas», y destacó: «Es la decisión de un gobierno que piensa que estemos cuidados y cuidadas, pero que además piensa en un Estado que responda en cada una de las necesidades de los argentinos y argentinas». 

FErnanda raverta (ANSES): «Es la decisión de un gobierno que piensa que estemos cuidados y cuidadas».

Según la funcionaria, para esta segunda edición del IFE, el Estado trabaja en un cronograma de pago «inteligente y más ágil» para que, por un lado, el beneficio llegue rápido a las familias, pero para evitar también riesgos sanitarios por la cantidad de personas que lo perciben. «Es un cronograma que se extiende en el tiempo básicamente, porque 9 millones de personas no pueden salir todas juntas a cobrar», señaló. Sin embargo, añadió que el plazo en esta segunda etapa se acortaría y estaría completo en cuatro o cinco semanas. 

Por otro lado, Raverta explicó que los alcanzados por el IFE serán los mismos que cobraron la primera vez y en ningún caso deberán volver a inscribirse o realizar trámites para recibirlo. Algo que sí cambiará es el trabajo conjunto entre ANSES y los bancos para poder tramitar rápidamente un CBU para aquellos beneficiarios que no lo tengan. 

Según la titular del organismo, además de dinamizar el pago se evitarán problemas que existieron durante la primera entrega, que incluyen estafas a través de correos electrónicos que ya son evaluadas por la Justicia. 

El secretario de Política Económica del Ministerio de Economía, Haroldo Montagu, que también participó de la conferencia, sostuvo que tras un estudio realizado en conjunto por las carteras de Economía, Desarrollo Productivo y Trabajo, el gobierno concluyó que entre 2,7 y 4,5 millones de personas evitaron caer debajo de la línea de pobreza gracias al pago del IFE. 

Asimismo, explicó que el primer decil más pobre de la población es alcanzado por estas transferencias en un 90%. «Es decir que nueve de cada diez argentinos que lo necesitan reciben algún tipo de ayuda estatal». 

«Esto se enmarca en los tres principios que siempre el ministro Guzmán destaca respecto a la economía y cómo enfrentar lo que estamos viviendo: subsidios al trabajo y la producción, como es el programa ATP, que alcanza a cerca de 2,5 millones de trabajadores; la extensión del seguro de desempleo como segundo pilar; y las transferencias monetarias que están llegando a distintos sectores de la población, fundamentalmente los más vulnerables, y donde la más importante es el IFE, que llega a 9 millones», señaló Montagu. 

RAVERTA: «nueve de cada diez argentinos que lo necesitan reciben algún tipo de ayuda estatal».

De la conferencia también participó la directora nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía, Mercedes D´Alessandro, quien explicó que «antes de la pandemia ya existía una brecha en ingresos y la participación laboral de las mujeres, y por eso se puso en el caso del IFE la condición de que en el caso de que dos personas pertenecientes al mismo hogar lo pidieran, se le diera a la mujer». 

También destacó la incorporación en el beneficio a las empleadas de casas particulares. «Ser empleada doméstica es la primera ocupación que tienen las mujeres en Argentina, y es, además, de los trabajos más precarios, con más del 70%», señaló D’Alessandro.