El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó ayer nuevamente una prórroga del período de negociaciones con los acreedores para poder acercar aún más las posiciones. El plazo vencía este lunes y todavía la aceptación de los fondos no alcanzó la mayoría necesaria para forzar a la totalidad a ingresar a la reestructuración, por lo que el gobierno buscará mejorar la oferta en los próximos días.

Argentina «se encuentra evaluando la posibilidad de introducir ajustes adicionales a la invitación con el objetivo de maximizar el apoyo de los inversores, sin dejar de preservar al mismo tiempo sus objetivos de sostenibilidad de la deuda», sostuvo la cartera que conduce Guzmán en un comunicado.

economía: «Se apunta a aprovechar esta extensión para continuar con las discusiones y permitirles a los inversores continuar contribuyendo con una reestructuración de deuda exitosa».

«Se apunta a aprovechar esta extensión para continuar con las discusiones y permitirles a los inversores continuar contribuyendo con una reestructuración de deuda exitosa», se añadió.

«Desde la extensión previa de la Invitación, la República se dedicó proactivamente a mantener conversaciones con distintos grupos de inversores, adelantó posibles ajustes a la Invitación y recibió comentarios de inversores, así como también otras sugerencias sobre diferentes caminos para mejorar el valor de recupero», completó.

Entre las posibilidades que baraja Guzmán para conseguir nuevas aceptaciones, una es sumar al acuerdo el pago de un cupón PBI. Las diferencias están en que el gobierno busca que la medición del PBI esté a cargo del INDEC y no del Fondo Monetario Internacional (FMI), como pretenden los fondos.

«Estamos trabajando en las enmiendas finales de la oferta, pero el margen es escaso», afirmó ayer Guzmán. «Se extiende la oferta para tener unos días más para enmendarla» y, «una vez que se enmiende, se volverá a extender la fecha de cierre de la oferta», señalaron.

Las mejoras en la oferta por parte del gobierno se basan en el respaldo del FMI, que ayer emitió un comunicado donde apoyó la última propuesta que elaboró el gobierno nacional y presentó el 26 de mayo para reestructurar la deuda con acreedores bajo legislación extranjera por más de 68.000 millones de dólares.

El análisis del personal técnico del organismo sostuvo que «la propuesta revisada de reestructuración de la deuda de las autoridades argentinas sería consistente con el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad».

El FMI indicó asimismo que «existe solo un margen limitado para incrementar pagos a los acreedores privados y al mismo tiempo cumplir con los umbrales de deuda y servicio de la deuda estimados por el personal técnico del FMI».

FMI: «Restablecer la sostenibilidad de la deuda pública con alta probabilidad es esencial para que Argentina regrese a un crecimiento económico sostenible e inclusivo».

De este modo, sugirió que la propuesta argentina es sustentable, pero se achicó el margen para continuar las negociaciones, sobre todo frente a la posición de los fondos de bonistas más duros, como BlackRock y Exchange Bondholder Group. Aunque en las últimas semanas las contraofertas de estos se han acercado a las propuestas del Ministerio de Economía. «Nos hemos acercado, pero aún hay un camino importante por recorrer», había destacado Guzmán tras la presentación del viernes.

El informe del Fondo, que es parte de la asistencia técnica al gobierno en curso, añadió que «Argentina se encuentra actualmente en un proceso de reestructuración de su deuda con sus acreedores privados con el fin de abordar la carga insustentable de su deuda pública. Restablecer la sostenibilidad de la deuda pública con alta probabilidad es esencial para que Argentina regrese a un crecimiento económico sostenible e inclusivo».