Por Pablo Pellegrino

El presidente de la nación, Alberto Fernández, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezaron el acto de reapertura de la planta automotriz de Toyota en Zárate, que volverá a producir bajo los estrictos protocolos sanitarios dispuestos por la Administración nacional. 

Es la segunda planta de ese sector que ambos mandatarios visitan en el marco de la cuarentena y, según destacaron en sus discursos, la industria automotriz que mayor componente nacional tiene en su producción. 

En el acto estuvieron presentes el intendente de Zárate, Osvaldo Cáffaro; el presidente de Toyota Argentina, Daniel Afione; y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, entre otros. 

«Axel me comentaba de ese crédito de 900 millones durante el gobierno de Cristina para hacer más fuerte a Toyota. Nosotros tenemos hoy una colaboración mucho menor a todo esto que fue la ATP que ayudó a que los trabajadores puedan tener su sueldo», destacó Alberto Fernández, y afirmó que el resultado de la cuarentena es que «los trabajadores, como los de Toyota vuelvan a trabajar hoy sanos». 

El mandatario confesó también tener «la ventaja de ser cliente» de la marca, y subrayó: «Los que nacimos con la idea en la cabeza de que la economía tiene sentido si sirve al hombre, vemos que aquí está lo mejor de ese sentido de la economía: invertir para dar trabajo, generar producción nacional; para tener el orgullo de decir que acá están las camionetas que más producción nacional tienen». 

Por otro lado, el mandatario resaltó que, a pesar de que el foco de la pandemia se centra en CABA y Gran Buenos Aires, «el país entero se está poniendo de pie». «La inmensa mayoría de Argentina está funcionando. Lo que más celebro es que los empresarios vuelven a producir con la misma responsabilidad que Toyota, que Volkswagen, como vimos el otro día, o como vi con Scania en Tucumán», afirmó Fernández. 

«Cada empresa que se reabre en Argentina es un acto de celebración después de tanto dolor y sufrimiento que la pandemia nos ha impuesto, pero que gracias a Dios hicimos todo tan responsablemente que nos duele mucho menos de lo que nos pudo haber dolido si no hubiéramos hecho eso que hicimos entre todos», manifestó el presidente. 

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, destacó por su parte las particularidades de la empresa de origen japonés dentro del sector automotriz, y resaltó que «tiene un elevadísimo componente nacional: es una producción de pieza sobre pieza, cada uno de los tornillos e implementos que tienen estas camionetas, el 40% está hecho en argentina. El 70% del valor agregado de estas camionetas es argentino». 

Por otro lado, recordó que bajo su gestión en el Ministerio de Economía, en 2014 el gobierno nacional fondeó con un crédito de 900 millones de dólares para impulsar la producción industrial en un contexto de crisis que, según el gobernador, permitió «duplicar la capacidad de esta planta». «Acá tenemos el resultado de una inversión privada internacional en coordinación con el sector público», resaltó. 

Por otro lado, agradeció a la empresa que se comprometió a donar seis ambulancias que produce a partir de sus camionetas 4×4 Toyota Hilux. «¿Quién dijo que los gobiernos de nuestro signo político pueden tener algún problema con el sector privado?», se preguntó en ese sentido, y completó: «Este es el comportamiento: invertir, producir, generar trabajo y también ser solidarios».