Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) elaboraron una proteína de COVID-19 que permite la detección rápida del virus. Es un paso para realizar test serológicos de alcance masivo, similares en su forma a los utilizados para embarazos. Se podrán implementar en cualquier lugar –preferentemente, estaciones de tren y fábricas–, por fuera de los hospitales y laboratorios, y resultan de gran utilidad en espacios públicos, en un contexto de mayor circulación de personas por la liberación de algunas actividades.

Estos test pertenecen a los sistemas de diagnóstico serológico, distintos a los de diagnóstico por hisopado y PCR. Este último es el método de referencia, donde se identifica en el paciente el virus a través de hisopados y análisis de la muestra. Los del primer caso son métodos alternativos que no suplantan a este pero lo complementan, y, en lugar de detectar el virus, lo que busca son anticuerpos contra ese virus en la sangre.

Este tipo de test se utilizó, por ejemplo, en las estaciones de Retiro, Constitución y Once. Los kits fueron importados de China, mientras que este desarrollo será de producción local. Las y los investigadores están a cargo del desarrollo de la tecnología. La cooperativa Farmacoop –ex Roux Ocef– ubicada en CABA, se encargará de la producción y comercialización para el sector público y privado de la salud.

«Nuestro desarrollo es una tira de un material semejante al papel que va dentro de un casete de plástico que físicamente es igual a un test de embarazo. La diferencia es que en lugar de utilizar orina como muestra se usa una gota de sangre. Primero se pincha la punta del dedo con una lanceta. Después, la gota de sangre se pone en el casete de plástico, se pone una gota de líquido para que la sangre se haga más fluida y esa gota de sangre, si tiene anticuerpos contra el coronavirus, genera una línea de color, lo que se ve como positivo. Si no hay anticuerpos, la tira no da color», explicó en diálogo con Contexto Sebastián Cavalitto, docente de la Facultad de Ciencias Exactas, director del Centro de Investigaciones y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI) e investigador del CONICET, quien lidera el grupo que lleva adelante este trabajo.

En cuanto a los tiempos, ya cuentan con el antígeno del virus (la proteína) y los insumos para la fabricación de las tiras. También realizaron una serie de pruebas internas en las que la proteína respondió satisfactoriamente a los sueros positivos y negativos. «La semana próxima tenemos que armar los prototipos a ver cómo funcionan. Eso llevará entre una y dos semanas. Luego, la espera para que la empresa compre los equipos con los que va a fabricar las tiras», afirmó Cavalitto, quien estima que en un mes los productos podrían estar listos para el registro oficial de la ANMAT.

Estos kits son veinte veces más baratos que los test oficiales PCR. «Se pueden hacer muchos más test y salir a hacer un recorrido por una buena proporción de la población. Es una herramienta más a la hora de desarrollar estrategias de salida de la cuarentena», sostuvo el investigador de Exactas.

El tipo de test de la UNLP es de la misma familia que aquel que desarrolló un equipo del Instituto Leloir, dirigido por la Dra. Andrea Galmarnik, aprobado por la ANMAT para su uso clínico y también serológico. La diferencia con las tiras hechas por Exactas es que «son cuantitativos y permiten saber la cantidad de anticuerpos que generó la persona, pero deben aplicarse en un laboratorio», explicó la UNLP, mientras que el trabajo de los investigadores platenses prescinde de la infraestructura hospitalaria.

Junto a Cavalitto, trabajan en el desarrollo el investigador Gonzalo Ortiz y los becarios Brenda Bezus, Andrea Ramírez y Juan Pablo Bracho. Apoyan el proyecto empresas locales, la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y el CONICET.