El Comité Ejecutivo de la Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe (Coplac) emitió un comunicado en el que señala: «En una nueva conmemoración de la Nakba, la catástrofe del Pueblo Palestino, venimos en primer lugar a rendir homenaje y tributo a nuestros mártires, a aquellos héroes que cayeron luchando por la libertad y la independencia de nuestra amada madre patria, Palestina, y regaron con su sangre la sagrada tierra de nuestros ancestros. Ellos vivirán para siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones, porque son el espíritu que continúa iluminando el camino de la lucha, de la ruta hacia Jerusalén, nuestra capital eterna. Su recuerdo imperecedero permanecerá en nosotros y en nuestro pueblo».

«Venimos a dar testimonio de la continuidad de nuestra lucha, más allá del país en que llevamos adelante nuestras vidas y nuestra cotidianidad en el continente latinoamericano», remarca el documento.

En el texto, la Coplac asegura: «Venimos a testimoniar y a denunciar en nombre de los prisioneros políticos palestinos, hombres, mujeres y niños cuya existencia ha tomado de manera brutal en sus manos el ocupante israelí, sometidos a la tortura, los vejámenes y todo tipo de violaciones a sus Derechos Humanos. Y queremos manifestar nuestra solidaridad con todos ellos y a renovar por ellos, precisamente, nuestra lucha».

«Esta conmemoración de la Nakba nos encuentra como humanidad enfrentando una pandemia a la que ningún país ha escapado. Cuarentenas y aislamientos que se utilizan para lograr vencer la amenaza que se proyecta sobre la salud de la humanidad. Esa ‘cuarentena y aislamiento’ a la que el pueblo palestino se encuentra sometido desde hace 72 años por la potencia ocupante, además de la expulsión, el extrañamiento y el exilio de más de 750 mil de sus habitantes originarios. No perdemos la esperanza y exigimos que también para Palestina la humanidad encuentre definitivamente una solución para su padecimiento», sostiene.

El documento remarca que «esta conmemoración nos encuentra bajo la amenaza de un proceso de anexión y una nueva usurpación del territorio palestino destinado a construir un futuro estado soberano».

«La Nakba no es sólo un hecho histórico, es un acontecimiento dinámico que el pueblo palestino sufre a diario desde hace 72 años. Es tiempo de que aquellos que crearon el problema impongan la solución. Solución para acabar con la ocupación, la confiscación de tierras y bienes, los castigos colectivos y la implantación de colonias extranjeras, verdadera avanzada paramilitar terrorista de un estado en permanente expansión a costa del despojo a su pueblo originario. Es hora de que la comunidad internacional imponga la ley que ha emanado de su propio seno y que ha incumplido de manera permanente a través de los años. Porque no se resuelve el problema palestino creando una oficina para sus refugiados, bienvenida sea igualmente, sino plantando cara a quienes ignoran la ley y la incumplen en la propia presencia de quienes debieran implementarla. Se llama Justicia», afirma.

Luego agrega: «Es tiempo de detener la locura expansionista israelí y sus prácticas fascistas en contra del pueblo palestino».

«Por la memoria de nuestros mártires, por nuestro amor y solidaridad con los presos políticos palestinos, por los niños palestinos que aún padeciendo la ocupación representan el futuro, renovamos hoy la continuidad de nuestra lucha hasta conseguir la libertad, la independencia y la soberanía palestina sobre todo su territorio, de acuerdo a la ley internacional, y que la paz sea el corolario merecido para todo nuestro pueblo» concluye el texto firmado por el presidente del Comité Ejecutivo de la Coplac, Rafael Araya Masry.