UNLP: estudiantes de Ingeniería son finalistas de un concurso para diseñar un nanosatélite

Tres estudiantes de la UNLP son uno de los cinco grupos finalistas del concurso espacial internacional "Open Space", destinado a fomentar la investigación en tecnología en los jóvenes. De ganar la final, tendrán la posibilidad de construir un módulo espacial que será puesto en órbita este año.

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Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) son finalistas del concurso espacial internacional «Open Space» para jóvenes, con el fin de diseñar un nanosatélite. La final, de la que participarán cuatro grupos más de otras universidades, será el 30 de junio y los ganadores tendrán la posibilidad de construir un módulo espacial que será puesto en órbita baja a fin de año acoplado a una misión de la empresa organizadora Satellogic, que le brindará energía, comunicaciones y lo apuntará hacia la tierra.

«BBG» es el nombre del equipo platense finalista, integrado por Aldana Guilera, de la carrera de Ingeniería Aeroespacial; Emilio Ballardini, de Ingeniería en Computación; y Facundo Biaggio, de Ingeniería Aeroespacial.

«Nuestro proyecto consiste en la detección de tormentas solares, datar sobre su intensidad con la que llegan al campo magnético y después, con el lapso del tiempo, hacer con un dato estadístico al respecto, porque son bastante impredecibles», afirmó Guilera a Contexto.

La estudiante dio más detalles sobre la iniciativa finalista. «Uno de los obstáculos que teníamos en el desarrollo del proyecto era que no estaba seguro si el satélite iba a apuntar a la Tierra constantemente. Entonces necesitábamos una misión que no dependiera de algo visual, como imágenes satelitales, y lo primero que se nos ocurrió fue leer el campo magnético y ver cómo lo perturba una tormenta solar», detalló.

El Open Space es un concurso de innovación tecnológica que busca despertar la inquietud de los estudiantes tanto de secundario como universitarios, menores de veinticinco años. Su eslogan es «Programa espacial de los jóvenes».

La empresa organizadora Satellogic se especializa en la producción y puesta en órbita de nanosatélites. Junto a la Academia Exponencial -entidad a cargo de la producción de eventos sobre la investigación de jóvenes en tecnología-, lanzaron el año pasado esta convocatoria de la que participan como socios centros de investigación como INVAP, Instituto Balseiro, CTA, ITBA, las universidades UNSA, UNLP, UNSAM, y las empresas Skyloom, Digital House, Frontec, Varkey Foundation, entre otras.

Marcos Actis, vicepresidente del Área Institucional de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería, fue elegido como mentor del proyecto. «Este tipo de iniciativas son fundamentales, ya que proponen experiencias para activar el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería en los jóvenes, y sientan las bases para el desarrollo de una industria con alto potencial, con aplicación concreta en el área espacial», sostuvo.

Sobre el proyecto, indicó que es muy interesante porque «es importante tener un análisis estadístico sobre las tormentas solares, dado que son inesperadas, son consecuencia de la actividad de las manchas solares que aumentan y disminuyen en ciclos de once años».

Ballardini, en tanto, remarcó que «la meteorología espacial es un campo en desarrollo y queremos ser parte. Las tormentas solares afectan tanto en el espacio como en el planeta, generan daños estructurales en satélites, naves, redes eléctricas, tráfico aéreo e influyen en la comunicación, dado que son perturbaciones en el campo magnético de la Tierra».

A la hora de la evaluación de los proyectos, se tuvo en cuenta la originalidad y el propósito del concepto, el impacto, la comunicación y presentación, el costo y la viabilidad y el grado de avance de la ejecución.

«Tenemos un gran avance en el proyecto, estamos listos para armarlo y hacerle pruebas. Estamos esperando que nos lleguen los materiales», agregó Guilera. «Los tutores del proyecto nos han comentado que las tormentas solares son un tema que se está desarrollando, y el método que nosotros aplicamos para poder detectarlas es una innovación», concluyó.