Cómo funcionan los comedores universitarios durante la cuarentena

La Universidad Nacional de Quilmes brinda bolsones y produce alimentos en sus instalaciones. En tanto, la Universidad Nacional de La Plata aplicó un esquema de becas de ayuda alimenticia.

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En medio de la crisis sanitaria y socioeconómica agravada por la pandemia del COVID-19, el sistema universitario funciona como sostén de asistencia social para las y los estudiantes. Uno de los eslabones de ayuda son los comedores, que brindan alimentación para quienes más lo necesitan.

La Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) aplicó un amplio esquema de contención social por distintas vías utilizando sus instalaciones y recursos humanos. En la Escuela Secundaria Técnica que depende de esta casa de estudios, sus seiscientos estudiantes reciben cada quince días un bolsón de comida para toda su familia. También, en articulación con el Municipio y las organizaciones sociales, desde hace quince días entregan alimentos a la población de alta vulnerabilidad social del barrio.

Esos alimentos provienen del programa UNQ Produce y Alimenta, donde participan estudiantes y graduados, la mayoría de la carrera Ingeniería en Alimentos. «Se creó durante el macrismo por lo acuciante de la situación. Es una asistencia técnica para aquellos que producen en cooperativas y tienen alimentos a precios de producción sin intermediación», dijo a Contexto Alfredo Alfonso, vicerrector de la UNQ, quien añadió que los bolsones de comida y verdura, además de venderse a bajos precios para fomentar el trabajo cooperativo, se entregan a los estudiantes.

La materia prima la reciben como donación en la Planta productora de alimentos sociales de la universidad. Allí la producen y coordinan la entrega de enlatados concentrados a comedores, luego de los controles de calidad. Asimismo, la reciben organizaciones comunitarias y eclesiales de base, sin ganancias adicionales. Uno de esos productos es la Super Sopa, que se presenta en envases de cuatro litros, rinde cincuenta porciones y está compuesta básicamente por hortalizas varias, carne, arroz y arvejas en proporciones adecuadas.

«El sistema universitario tiene que demostrar, y lo está haciendo en medio de esta gran e inesperada crisis, que no es solamente centro de conocimiento, sino que tiene que ser centro que lidere la concepción solidaria del conocimiento, que solo sirve en tanto sirva a los fines del contexto social en el que se inscribe», sostuvo Alfonso.

Los comedores de La Plata entregan becas alimentarias

Desde que el gobierno nacional decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio, los y las estudiantes dejaron de asistir a los comedores. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), entonces, implementó una serie de becas vía transferencias bancarias para que pudieran comprar alimentos.

El director del comedor de la UNLP, Bruno Carullo, dijo a Contexto que «las becas son desde los 1.400 y 2.400 pesos». Y añadió que «a quienes atraviesan las mayores dificultades, además de la beca económica, entregamos bolsones de comida. Son quienes están en extrema vulnerabilidad».

«Esto implica un gran esfuerzo de la comunidad universitaria para dar las herramientas que permitan que continúen los estudios», agregó. Y concluyó que «la mayoría de los chicos que no son de La Plata volvieron a sus hogares; eso hizo que baje la demanda, pero así y todo la inscripción a las becas fue importante».