De la «infodemia» a la opereta: un repaso de los intereses políticos de las noticias falsas

Datos falsos e información imprecisa son algunos de los métodos que esconden las operaciones políticas que buscan deslegitimar al gobierno. Ante el avance de la pandemia y las medidas oficiales al respecto, estos mecanismos han tomado relieve.

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Elementos como las fake news o las false news, si bien preexistentes en el ámbito del periodismo y las comunicaciones, han tomado enorme relevancia en las últimas semanas ante la emergencia sanitaria por COVID-19, a tal punto de convertir la circulación de información en un asunto de Estado. En ese sentido, el tráfico y viralización de información errónea, imprecisa y en muchos casos falseada (nominalizada en el actual contexto como infodemia) a través de medios y múltiples plataformas toma relieve en un momento clave donde el gobierno busca hacer sintonía fina para combatir la crisis mundial provocada por la pandemia.

El trasfondo de este problema quedó plasmado en el discurso que ayer brindó el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien dedicó parte de su presentación a señalar las variadas maniobras de los grandes medios que, a fuerza de información manipulada, buscan deslegitimar cada paso que da el gobierno en plena lucha contra la pandemia.

Las controversias fogoneadas alrededor del mal llamado «plan para liberar presos» adjudicado al poder Ejecutivo argentino son el ejemplo más reciente y palpable sobre el mal manejo de datos, en combinación con intencionalidades editoriales por parte de grandes empresas que disputan poder.

Un ejemplo que se tornó visible fue la nota del diario Clarín, donde presenta el presunto caso de un «juez de Provincia que denunció presiones para liberar presos». La nota apunta al actual gobierno de Axel Kicillof y a la coyuntura presente, pero remite a un supuesto episodio ocurrido el año pasado. El propio testimonio del juez en cuestión lo remarca. Desde el título se sugiere que la «presión» fue ejercida en el marco del COVID-19, pero la propia nota lo desmiente.

A esto se suma la presentación del juez de Casación, Víctor Violini, hoy en el centro de las controversias por haber sido quien falló a favor de los pedidos de habeas corpus que habilitaron las prisiones domiciliarias. Además de su rol a nivel judicial, Violini ha sido presentado en los medios como «ex precandidato K a la intendencia de La Plata». Violini no llegó nunca a encabezar una lista oficial de precandidatura en las últimas elecciones. No obstante, el dato opera para forzar vínculos entre el juez y el Frente de Todos.

Ante las respuestas del oficialismo para desmentir las versiones mediáticas, otra nota de Clarín titulada «Así desarman ‘el mecanismo’ para liberar presos en la Provincia» va más a fondo y llega a cerrar su propia hipótesis respecto de la supuesta intencionalidad del gobierno ante la situación. La nota condensa una suerte de complot entre organismos de derechos humanos, el Ministerio de Justicia bonaerense y, en última instancia, el Poder Judicial. De manera explícita, sostiene: «La Comisión Provincial por la Memoria arengaba a los presos bonaerenses a presentar habeas corpus masivos para salir de las cárceles por el peligro del coronavirus, los Ministerios de Justicia y de Seguridad de la Provincia hacían las listas con los candidatos a salir, los defensores oficiales hacían el pedido a Casación y un juez (uno solo) firmaba el habeas corpus colectivo».

Estos ejemplos también pueden rastrearse en variados artículos referidos a las decisiones del gobierno para paliar la crisis ocasionada por la pandemia. Tal es el caso de la iniciativa de unificar Aerolíneas Argentinas con Austral bajo un mismo sello empresarial, medida que fue adoptada como un plan de contingencia.

Mientras varios medios definieron este mecanismo como una fusión de dos empresas, Clarín decidió presentarlo del siguiente modo: «El Gobierno decidió que desaparezca Austral». Al referirse al comunicado que anuncia esta medida, la propia nota justifica que «si bien [el comunicado] no lo menciona de manera explícita, la fusión de las dos líneas implica la desaparición de la marca Austral». Más allá de un juego de palabras que podría devenir en un mero tecnicismo, vale destacar el peso discursivo al utilizar el término «desaparición» en un título. En especial, de parte de un medio que no se ha caracterizado por visibilizar desapariciones en otros momentos de la historia argentina.

«Partimos de la base de que el sentido común se construye y sobre eso tenemos que trabajar. Por eso esto es una responsabilidad política, por el lugar institucional en el que estamos. La información veraz, chequeada y genuina es algo importantísimo que ahora toma relevancia por lo extremo y excepcional de la situación», dijo a Contexto Antonia Portaneri, integrante del equipo de Confiar, la plataforma de la agencia Télam abocada a contrarrestar la circulación de información falsa en medio de la pandemia.