En medio de la emergencia sanitaria y el aislamiento social, preventivo y obligatorio dictaminado por el gobierno nacional, las y los repartidores de plataformas, exceptuados de la cuarentena, convocaron para este martes a un paro internacional en busca de obtener una suba salarial y una mejora en las condiciones de trabajo.

Estos trabajadores se han vuelto fundamentales para los comercios y para consumidores que eligen comprar sin salir de casa. Sin embargo, las medidas sanitarias que requiere este contexto no están cubiertas por las empresas y hoy los repartidores denuncian que, con salarios a la baja, se tienen que hacer cargo de estos elementos.

«Con la pandemia se profundizaron las condiciones de precarización existentes en las aplicaciones», denunciaron a través de un comunicado quienes reparten Glovo, Rappi, Ubereats y PedidosYa, quienes demandan «elementos de seguridad e higiene que sean seguros, de calidad y cantidad acordes a las jornadas laborales y la crisis sanitaria en curso».

Lucas es repartidor en La Plata y referente de la Asociación de Trabajadores del Reparto (ATR). Trabaja en promedio unas ocho horas por día, no llega a cubrir la canasta básica y hoy se tiene que hacer cargo de los elementos de seguridad e higiene para protegerse y proteger a comerciantes y consumidores. «Estamos reclamando que nuestros empleadores se hagan cargo de la relación de dependencia que existe y de esta manera nos garanticen los elementos necesarios para poder cumplir con los protocolos de higiene y seguridad que ellos mismos quieren emplear y que hoy en día no están garantizando. Para garantizar estos protocolos, los elementos hoy salen de nuestro propio bolsillo», explicó a Contexto.

En las últimas semanas, los comerciantes sobre todo gastronómicos y los mercados han optado por comercializar sus productos mediante estas plataformas, por lo que ha aumentado la cantidad de demanda, pero no así el salario de las y los trabajadores del reparto.

«La demanda ha crecido mucho, sobre todo en los supermercados y en las farmacias, que son lugares donde los productos son más caros. La ganancia que reciben las empresas son mayores, por eso están haciendo campaña para sumar nuevos repartidores en el marco de esta situación. Estas ganancias extraordinarias que están teniendo contrastan también con el trato que nos dan a nosotros, que es una desprotección absoluta», destacó el referente de ATR.

Quienes trabajan en plataformas están hoy bajo la figura de monotributista, sin Aseguradora de Riesgo del Trabajo (ART) ni ninguna cobertura, por lo que al accidentarse repartiendo no cuentan con ningún respaldo, es decir que la empresa no se hace cargo ni de su salud ni de su salario: dejarían directamente de percibirlo. «Estamos a la deriva», indican.

Hoy, un pedido es de entre cincuenta y cien pesos, dependiendo de la distancia, por lo que un repartidor que trabaja ocho horas en moto seis días a la semana puede llegar a alcanzar a cubrir la canasta básica, que ronda los 10.000 pesos, mientras que alguien que trabaja en bicicleta tiene que invertir unas doce horas diarias, «posiblemente los siete días de la semana», detallaron desde el sindicato.

En este contexto, exigen un suba salarial del 100% y que sea la empresa la que se haga cargo. «Necesitamos un aumento del 100% del pago de los pedidos a cargo de la empresa. No queremos que se les transfiera a los clientes el pago digno que nuestros empleadores tendrían que brindarnos», destacó Lucas.

Otra de las agrupaciones sindicales que se ha formado en La Plata es la Asociación Civil de Repartidores Independientes (ACRI), la cual no adhirió a paro. Si bien coinciden en la necesidad de un aumento salarial, manifiestan que no es el momento para realizarlo. «No nos parece correcto en una emergencia sanitaria a nivel nacional a través del COVID-19 para evitar aglomeraciones» en los comercios, destacó Mauro López, presidente de esta organización, en diálogo con Contexto. «Hoy en día el repartidor es un nexo entre el cliente para evitar estas aglomeraciones», agregó.