«En los barrios no existe el Municipio»

Ante la inacción municipal, las y los vecinos se agrupan en los Comités Populares de Emergencia en busca de paliar las consecuencias sanitarias y socioeconómicas de la pandemia, mientras exigen respuestas al intendente platense Julio Garro. "Si los chicos no comen, el coronavirus, el dengue, pasan a segundo plano", señalaron desde Abasto.

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En momentos de pandemia, las organizaciones barriales, sociales, comunitarias y políticas buscan la forma de organizarse para afrontar la situación en las barriadas populares, donde, en tiempos de cuarentena y paralización de la economía, el hambre y la falta de asistencia municipal están al día.

Por fuera del cuadrado fundacional, en las localidades platenses proliferó durante las últimas semanas la creación de los denominados Comités Populares de Emergencia, impulsados por diversos actores con fuerte presencia territorial que trabajan día a día en los barrios y que ahora buscan organizarse para enfrentar la emergencia sanitaria y paliar las consecuencias de la cuarentena en la economía doméstica.

En los diferentes puntos de La Plata, las y los vecinos escuchan sus problemáticas y apuestan a generar diversas propuestas para buscar soluciones: desde promotores y promotoras de salud y de género hasta el armado de ollas populares y el pedido de cajeros móviles.

«Se trata del armado de redes comunitarias, de consolidar las redes comunitarias cuando se piensa en las comunidades aisladas. En el barrio casi que no existe el ‘quedate en tu casa’: es ‘quedate en tu barrio’. Es fundamental armar estas redes para que a la comunidad no le falte alimento, no le falte insumos sanitarios», explicó a Contexto Cristian Medina, referente de Somos Barrios de Pie, organización que participa en los comités que se armaron en Villa Elvira, Romero, San Carlos y Altos de San Lorenzo, donde destacan una nula participación de referentes municipales.

En Abasto, todos los jueves a las 15 hs se reúne el Comité con presencia de organizaciones de todo tipo que buscan articular acciones en conjunto para enfrentar esta situación. Allí también es notable la ausencia municipal. «Las instituciones municipales tienen una bajada de línea de que no pueden participar. El delegado puso de excusa que no se lo invitó formalmente», explicó a Contexto Carlos Dos Santos, de la Coordinadora 25 de Mayo. «Es una decisión del Municipio no participar, por la cantidad de reclamos. Los barrios están abandonadísimos», agregó.

Los reclamos por el estado de los barrios vienen siendo una constante histórica, agudizándose en los últimos años, bajo la gestión del intendente Julio Garro. En el actual escenario, esas falencias quedaron más expuestas. «Lo que se estanca retrocede. Estamos muy mal con las calles, con el agua: en Villa Esperanza, uno de los barrios más vulnerables de Abasto, la gente está tomando agua sucia, no hay agua potable», explicó Dos Santos.

«El Municipio no quiere ir a las reuniones porque los vecinos le quieren pedir el agua, que les corte el pasto, que les arregle la calle, un montón de demandas que venimos teniendo hace un montón. Hemos tenido casos de dengue y el Municipio no ha ido ni a cortar los pastos», agregó.

Más allá de esta situación, el principal problema en los barrios populares es el hambre. En La Plata, con el 30,6% de sus habitantes bajo la línea de pobreza y el 7,6% en situación de indigencia, la pandemia y la consecuente paralización de la economía agudizaron la crisis y hoy la ciudad capital atraviesa uno de sus peores momentos.

En Villa Esperanza, la Coordinadora 25 de Mayo está haciendo tres veces por semana una olla popular, que en los últimos días alcanzó los 160 litros de comida, lo que de igual forma resultó insuficiente. «La gente vive de changas o de trabajos en negro, por lo tanto, en esta cuarentena no tiene ningún ingreso. La gente no tiene ni para comer», explicó Dos Santos.

«Hay muchos compañeros y compañeras del barrio que tienen trabajos precarios o informales, y todos ellos no pueden salir por la cuarentena. Los primero días fueron de mucha necesidad. Permanentemente nos pedían alimentos o que hagamos una olla popular», explicó a FM Raíces Alberto Ramírez, del Frente Político y Social Carlos Cajade, parte del Comité de Melchor Romero.

Ramírez destacó que el Ingreso Familiar por Emergencia y los bonos entregados por el Ejecutivo nacional aliviaron la situación, pero de igual forma «hay muchas personas que no encuadran para percibir el beneficio del Estado, están en situaciones muy complicadas, y además algunos tienen problemas graves de salud y estamos viendo cómo ayudarlos». En este contexto, para Dos Santos «el principal virus para los pobres es el hambre. Si los chicos no comen, el coronavirus y el dengue pasan a segundo plano».

Ante esta situación, desde los diferentes comités piden a la Comuna que brinde asistencia alimentaria y que no se limite a entregar los bolsones del Ejecutivo nacional y del bonaerense. «El Municipio quedó ausente de los barrios», sostuvo Dos Santos. «En Olmos estuvo el concejal Darío Musto y destacó que estuvieron repartiendo lo que dieron Provincia y Nación. Pero el Municipio ¿qué es lo que aporta? Porque el Municipio tiene un presupuesto, pero no aporta nada. Si hay una partida presupuestaria para gastar en alimentos, catástrofes o emergencias, ¿dónde está esa plata? En los barrios está terriblemente ausente. No existe el Municipio».

Desde el Concejo Deliberante buscan institucionalizar los Comités

La concejal del Frente de Todos Yanina Lamberti presentó esta semana un proyecto de ordenanza para que sea formalizado el Comité de Crisis de Emergencia Municipal y la conformación de los Comités de Emergencias por Localidad (CEL). La propuesta es institucionalizar estos espacios para profundizar un canal de comunicación que pueda llevar soluciones a los barrios.

La idea es que los CEL funcionen en articulación con el Comité de Crisis de Emergencia Municipal y que «estén conformados por representantes del ejecutivo municipal, concejales/as, trabajadores/as de la salud del ámbito provincial y local, delegados/as de los centros comunales, organizaciones sociales y de cultos religiosos, integrantes de clubes barriales y referentes territoriales».