Axel Kicillof presentó la nueva fase de la cuarentena administrada. Tras intensos diálogos con intendentes e intendentas, el mandatario provincial anunció, en línea con el gobierno nacional, una serie de excepciones en el interior bonaerense, pero apostó a endurecer la cuarentena con nuevas medidas que aplicarán en todo el territorio bonaerense.

«Para nosotros esta fase tiene el mismo objetivo y la misma preocupación que tuvo la fase anterior: cuidar la salud de los y las bonaerenses», comenzó diciendo este lunes junto a su jefe de gabinete, Carlos Bianco, y al ministro de Salud, Daniel Gollán.

Por las características propias de la provincia, Kicillof destacó que se trabajó «estrechamente con todos los intendentes para entrar en un proceso de consulta» sobre las actividades que podrían reactivarse en sus comunidades. «En base a ese intenso trabajo llegamos a una serie de pedidos para dar autorización en diversas autoridades», anunció. «No son decisiones de flexibilización, como dicen algunos, sino, por el contrario, son de endurecimiento de algunos aspectos de la cuarentena en la provincia de Buenos Aires», sostuvo.

Entre las medidas, destacó que ya comenzó el uso obligatorio del tapaboca en todo el territorio bonaerense y adelantó que el transporte público «tendrá nuevas reglas y protocolos» para su funcionamiento, lo que vendrá con mayor cantidad de frecuencias.

Por otro lado, afirmó que en los próximos días se publicará una resolución con medidas para adultos mayores y personas que son factores de riesgo, pero adelantó que serán distintas a las aplicadas por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta, las cuales no «son de aplicación posible en el territorio de la provincia de Buenos Aires».

Finalmente, informó que se profundizarán los controles en rutas y accesos a los distintos distritos en toda la provincia de Buenos Aires. «Nuestra provincia tiene un territorio muy basto y hay municipios y regiones donde ha habido un grado de contagio muy leve, muy menor. Lo que necesitamos es que ni a través del transporte público ni del privado en la circulación de la provincia tampoco se permita que el virus avance», y destacó que a pesar de estos controles «no se va a permitir el cierre de rutas».

El gobernador diferenció en esta nueva etapa las medidas para el AMBA y para los 58 distritos del interior sin casos de COVID-19. «En términos globales, en los municipios del conurbano, donde ya ha habido un avance de la enfermedad vinculado a ese primer momento de contagios importados, en términos generales la postura fue dar muy poca o ninguna excepción», explicó.

En cambio, en los municipios sin COVID-19 se permitirán nuevas excepciones. «Las únicas permitidas son las que decretó la decisión administrativa de la Jefatura de Gabinete de la nación», dijo el gobernador en referencia a la medida tomada por Santiago Cafiero.

La Jefatura de Gabinete habilitó los establecimientos que desarrollen actividades de cobranza de servicios e impuestos; las oficinas de rentas con sistema de turnos; la venta de mercadería ya elaborada de comercios minoristas mediante delivery; la atención médica y odontológica; los laboratorios de análisis clínicos y centros de diagnóstico por imagen; las ópticas; los peritos y liquidadores de siniestros de las compañías de seguro, sin atención al público; los establecimientos para la atención de víctimas de violencia de género; la producción para la exportación y la reactivación de «procesos industriales específicos». Vale destacar que las nuevas excepciones en salud requieren turno previo, mientras que las productivas, la autorización del Ministerio de Producción de la nación.

«Hay once actividades autorizadas que en la provincia van a requerir puntualmente una habilitación municipio por municipio», destacó Kicillof. «Haremos el cruce entre las actividades autorizadas por el gobierno nacional y los pedidos de los intendentes», sostuvo.

En ese sentido, explicó que Provincia autorizará las actividades, que cada una viene con un protocolo y que «no se trata de una flexibilización». «Queda solamente ver esas actividades que solicitaron los municipios pero que no fueron autorizadas por el gobierno nacional», las cuales serán evaluadas por la Jefatura de Gabinete de la Nación.

El jefe de Gabinete bonaerense se explayó en esa línea: «Algunos distritos nos decían que preferían una cuarentena dura, y otros distritos pedían flexibilizar. Lo que vamos a hacer es trabajar con un mecanismo junto a intendentes y gobierno nacional», y agregó: «Los municipios van a solicitar pedidos de excepciones, nosotros vamos a controlar que estén los protocolos de prevención exigidos por Nación y, en caso de que estén correctos, vamos a habilitarlos en cada municipio. Los distritos tienen que sacar una decisión administrativa confirmándolo».

En tanto, el titular de Salud bonaerense, Daniel Gollán, señaló que en la provincia se ha observado «un patrón tranquilo». «Se han aplicado todos los protocolos necesarios para la apertura de actividades», dijo, y se refirió a la aplicación de «acciones extremas sobre las urgencias y las peticiones de los consultorios odontológicos».