Sueldos adeudados e incertidumbre en un conocido local de La Plata

Unos cincuenta empleados de una conocida franquicia de City Bell permanecen sin cobrar desde el inicio de la cuarentena. A pesar de los reclamos, los encargados del lugar sostienen que "no hay plata" y que el gobierno no da respuestas.

625

La parálisis económica producida por la cuarentena recrudece las irregularidades laborales en varios puntos de trabajo. En la ciudad de La Plata, una reconocida franquicia gastronómica dejó de pagar el sueldo a los casi cincuenta empleados de una de sus sucursales, bajo el argumento de que no hay plata.

Se trata de la firma Negroni, con sede en Cantilo, una de las zonas más exclusivas del barrio platense de City Bell. Fuentes consultadas por Contexto informaron que desde el inicio de la cuarentena, a fines de marzo, los empleados de la sucursal dejaron de cobrar el magro sueldo de 14.000 pesos, con la pauta apenas de palabra de «ir cobrando de a poco» con el correr de los días.

Según informaron, el local funcionó hasta el día 20 de marzo y luego dejó de operar a causa de la cuarentena. La fecha estipulada para que los empleados perciban sus sueldos es del 1° al 10 de cada mes. Hace un año que el sueldo no aumenta, salvo por una suba de 2.000 pesos este año, después de varios reclamos de los empleados por un régimen de ocho horas diarias. A eso se suman problemas tales como salarios pagados en cuotas o fuera de fecha por «falta de dinero».

Según lo relatado a este medio, la situación se combina con irregularidades frecuentes en muchas empresas gastronómicas, como «falsear la cantidad de empleados en planta para evitar las cargas impositivas correspondientes frente a la AFIP».

El grupo empresarial que posee la franquicia de Negroni en City Bell también tiene a cargo los locales Lupita, Dean & Dennys y La Birrería, además de otra sucursal de Negroni en el casco céntrico.

Ante los reclamos, la firma sostiene que aún «no han recibido ayuda del gobierno» para lidiar con el problema de los pagos adeudados.

Las complicaciones económicas dentro del sector empresarial son una de las principales preocupaciones que ahora enfrenta el gobierno y que, mientras apuesta a reestructurar la deuda externa para aliviar la presión de los acreedores internacionales, evalúa cómo sostener las pequeñas y medianas empresas y el sector industrial ahora en jaque frente al freno productivo del aislamiento.