Control de COVID19 en La Plata: “El municipio está haciendo una pantomima para los medios”

La gestión comunal apuesta a la pantalla mediática mientras en múltiples puntos de la ciudad los operativos de prevención brillan por su ausencia. En los barrios, la ausencia del Estado local pone en un riesgo cada vez mayor a la comunidad.

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La falta de control y presencia del Estado municipal a raíz del coronavirus se hace sentir en múltiples puntos de la ciudad de La Plata. No obstante, el despliegue mediático montado en los últimos días alrededor de operativos aislados pone en evidencia los esfuerzos del intendente local, Julio Garro, por llenar el vacío de gestión frente al avance de la pandemia.

A partir de hoy, los platenses deben usar máscaras fácil o tapabocas para circular por la ciudad. En las últimas horas, trascendió el descubrimiento de un nuevo caso de COVID19 en el centro platense, que activó la implementación del protocolo de intervención por parte de la Comuna. Allí, personal municipal acudió tras confirmarse un caso de coronavirus de una vecina, que vivía junto a su pareja en un edificio de calle 54 entre 10 y 11.

Las principales notas alrededor del caso remarcaron la tarea del personal de Salud local, la implementación de cuarentenas obligatorias en los residentes del lugar y las “recomendaciones a los vecinos sobre cómo actuar ante síntomas compatibles con el virus”. Al mismo tiempo, trascendió el operativo realizado sobre un micro de la Línea Oeste, interceptado en Ruta 2 y Avenida 44, donde un pasajero presentó síntomas del virus.

Cabe señalar que, ayer mismo, una nueva muerte ocurrida en el barrio de Tolosa encendió la alarma en la zona, ya que las autoridades investigan si se trata de un fallecimiento por COVID19. Se trata de un hombre de 79 años que presentaba cuadros febriles.

Asimismo, durante la jornada de ayer circularon en varios medios regionales las imágenes del despliegue en los accesos de ingreso a la ciudad, donde se comenzaron a implementar los llamativos “test de olfato” para asintomáticos, que se basan en hacer que los transeúntes huelan elementos como café, vinagre o alcohol, para detectar de esa manera si están en condiciones óptimas.

Mientras estos operativos se llevan delante de manera errática y aislada –y luego son replicados en video por los medios locales– son decenas de puntos donde el control flaquea. En pocas cuadras alejadas del microcentro, se pueden divisar las largas filas en bancos, comercios y supermercados, donde no existe control policial ni local para hacer cumplir las medidas de distanciamiento o condiciones de higiene en espacios públicos.

Incluso en las inmediaciones del centro comercial de calle 12, comenzaron a observarse el funcionamiento de varios comercios variados sin control policial, en sintonía con el momento de “relajación” que denunciaron a nivel nacional luego de la primera fase del aislamiento. Lo mismo sucede en la propia circulación de personas, autos y vehículos varios, donde no se percibe un criterio unificado de controles para hacer valer la cuarentena.

A su vez, según informaron a Contexto miembros de la comunidad, han sido varios los casos en que la línea municipal 107 –abocada a atender consultas o urgencias vinculadas al COVID19, luego de ser derivada de la línea provincial 148– deciden si asistir o no a los pacientes según “tengan obra social o no”, gesto que ha sido definido como un rasgo arbitrario por parte de la Comuna, además de discriminatorio para quienes tienen acceso o no a una cobertura médica.

“La Secretaría de Salud de La Plata hace una pantomima para la prensa, como esto de salir a medir el olfato a la calle, cosas que no sirven para nada, que jamás hemos leído en ninguna guía para hacer, cuando existen protocolos provinciales que son muy claros, cómo se detecta un sospechoso, qué hay que hacer, qué no hay que hacer. En ningún lado leí que haya que hacer esto del olfato”, dijo a Contexto Manuel Fonseca, médico que brindó servicios hasta la última semana en el Centro de Atención Primaria (CAP) número 16, de la zona platense conocida como El Mercadito.

La ausencia de presencia estatal se refleja en la falta de recursos de los CAPs, en especial en los barrios de la periferia platense. “Estamos frente a una enfermedad que en el 80% de los casos presenta cuadros leves, que no requiere internación en centros de alta complejidad. Por ende, el primer nivel de atención municipal es una barrera muy importante y por el momento no ha recibido refuerzos necesarios”, dijo a Contexto Pablo Maciel, referente en La Plata del gremio de profesionales de la salud CICOP.

“Tanto en materia de insumos como en materia de recursos humanos, falta refuerzo en los Centros. Hemos participado en Comités de Emergencia barriales en zona Oeste, Villa Elvira, y en esos lugares la gente ha manifestado que va a los Centros de Salud y no encuentran respuestas. No se han ampliado los horarios de atención, o los profesionales no cuentan con herramientas adecuadas”, agregó Maciel.

Han trascendido datos también de varias tandas de vacunas que ha enviado la Provincia y que “el municipio no está utilizando”. Según supo Contexto, ha habido dos primeras tandas de 16 mil y luego 21 mil vacunas, más otra tercera tanda de 2.500.

Cabe señalar que desde CICOP han coordinado instancias de diálogo con el Ministerio de Salud de la Provincia, a cargo de Daniel Gollán, donde se acordó formar un Comité de Crisis a nivel provincial para reforzar las acciones de prevención. Esto permitiría elevar al Ministerio los problemas detectados en cada territorio.