Ana Franchi: «La ciencia y la tecnología son indispensables para una nación»

En el día del investigador y la investigadora científica la directora del CONICET, Ana Franchi, cuenta cómo funciona la Unidad Coronavirus, en qué estado se encuentran las principales investigaciones y, dada esta situación crítica, analiza la importancia de contar con un sistema científico tecnológico sólido.

1333

El COVID-19 implicó que el sistema científico, tecnológico y universitario argentino se abocase utilizando todas sus herramientas a combatir la pandemia que provoca estragos sanitarios en otras partes del mundo.

A través de la Unidad Coronavirus, integrada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, los estudios se centran en realizar diagnósticos, asesoramiento técnico al Poder Ejecutivo, desarrollo de aplicaciones para informar adecuadamente e informes sobre los alcances de la enfermedad.

En diálogo con Contexto, la directora del CONICET, Ana Franchi, habló sobre estos temas, detalló en qué estado se encuentran las principales investigaciones y, dada la situación crítica, cuál es la importancia de contar con un sólido sistema científico tecnológico.

¿Cuáles han sido las novedades en cuanto a las últimas investigaciones?
Sin ir más lejos, ayer se conocieron avances para realizar un diagnóstico en centros médicos y obtener el resultado en apenas una hora. La doctora Andrea Gamarnik, del Instituto Leloir y del CONICET, y su grupo aislaron una proteína con la cual van a poder elaborar un test de visión de los anticuerpos circulantes. Es lo que se conoce como test serológico y determina si una persona tiene o ha tenido coronavirus. La diferencia para saber si lo tiene en ese momento o ya lo tuvo es el test tradicional.

¿Qué implicancias tiene?
Esto nos permite saber dónde está concentrada la mayor población que tiene coronavirus. Desde el punto de vista estadístico es importante. Además, permite aplicarlo a población expuesta permanentemente, como las personas que trabajan en hospitales y centros de salud, para saber quiénes lo tuvieron y si están inmunizados. Es un test muy importante, permite peinar la población para saber quién tuvo o tiene coronavirus. Una vez que sea apto, que tenga aprobación de la ANMAT y haya una cantidad suficiente para poder aplicarlo, se pondrá a disposición.

un grupo de la Facultad de Ingeniería desarrolló válvulas que permiten la utilización de un mismo respirador por dos personas.

¿Qué otros avances se destacan?
Otro grupo importante coordinado por el doctor Carlos Lanusse, en Tandil, están probando una molécula que se ha utilizado en los animales para sarna o para piojos y también en VIH, dengue y gripe. Están viendo, a nivel de cultivo celular, la posibilidad de que sea una terapéutica contra el coronavirus.

Estos son los avances en lo biológico. Pero también se está avanzando (por parte del CONICET junto con universidades y empresas privadas) en el desarrollo de respiradores, tanto el IAR del CONICET de La Plata como un grupo muy importante de la Universidad de Rosario, que también han desarrollado un respirador. Y un grupo de la Facultad de Ingeniería que desarrolló válvulas que permiten la utilización de un mismo respirador por dos personas. Eso en una emergencia sería muy importante. Están adelantados, haciendo la prueba en animales. También hay desarrollos para producir máscaras.

Otro tema en materia bio es el grupo que dirige el doctor Gabriel Rabinovich: trabajan en una terapia que es vieja y nueva a la vez. Se usó en la provincia de Buenos Aires en una terapia contra lo que se conoció como el «mal de los rastrojos»; es la utilización de las personas que ya han tenido la enfermedad como terapéutica para personas que están actualmente enfermos.

¿Cómo es el trabajo de articulación con las universidades?
Casi todos los investigadores están en universidades. La colaboración es muy estrecha también con otras instituciones de ciencia y técnica y empresas privadas. Y todo se realiza a través de la Unidad Coronavirus, que está al servicio del Ministerio de Salud, que junto con Presidencia van fijando las líneas de trabajo.

¿Cuál es el aporte de las ciencias sociales a la Unidad de Coronavirus?
Hay tres grandes grupos: uno trabaja en salud, es decir, cómo impacta todo esto en el personal de los hospitales. Por otro lado, se trabaja en las consecuencias socioeconómicas de toda esta cuarentena y están viendo cómo afecta la cuarentena a la población. Son gente de sociales y economistas. También hay muchos estudios que hacen físicos, matemáticos y estadísticos, siguiendo cómo avanza y puede avanzar la pandemia.

En general, recibimos muchas solicitudes para colaborar. La comunidad científica está ansiosa por hacerlo.

¿De qué modo trabaja la Unidad Coronavirus en el asesoramiento al Ejecutivo?
El ministro Roberto Salvarezza está estrechamente colaborando con la Presidencia. Quienes coordinan y conforman la Unidad son todos investigadores del CONICET y docentes universitarios. Están en contacto con el Ministerio de Salud para poder ayudar.

Circula mucha información que genera dudas en cuanto a los cuidados de la prevención y las características del virus. En ese sentido, CONICET también colaboró con la agencia Télam para elaborar la aplicación Confiar. Son becarios y becarias del CONICET que colaboran a partir de un acuerdo con Télam para combatir la infodemia. Salen muchas noticias tiradas de los pelos que circulan sobre todo en las redes sociales. Es importante, porque en una situación como esta pandemia las noticias tienen que ser veraces. En general recibimos muchas solicitudes para colaborar. La comunidad científica está ansiosa por hacerlo.

la ciencia y la tecnología son indispensables para una nación y para que viva mejor la gente.

Ante este tipo de situaciones de crisis sanitaria y económica, quedó comprobada una vez más la necesidad de un Estado presente. Para el caso, ¿cuál es la importancia del sistema científico-tecnológico y de las universidades?
Desgraciadamente esta pandemia comprobó algo que veníamos diciendo durante los cuatro años de gobierno de Cambiemos: la ciencia y la tecnología son indispensables para una nación y para que viva mejor la gente. Tener un sistema científico-tecnológico en todas las áreas, robustecido y con gente preparada. Ha habido una comunidad científica y universitaria que estaba preparada para responder, a pesar de la aparición rápida de la pandemia. Y si hubiéramos estado mejor equipados, mejor hubiéramos podido responder, sin haber perdido esos cuatro años. Si hubiera ganado el otro candidato (en las elecciones presidenciales de 2019) y continuado con las políticas para desfinanciar, cuántos se hubieran ido a buscar otros lugares para trabajar… Dos de los ministerios que habían desaparecido eran Salud y Ciencia y Tecnología. Fue un gobierno que no pudo garantizar vacunación, mucho menos las respuestas que está dando este gobierno nacional.