Por Ramiro García Morete

El trio de violin, eléctrica y batería combina bellas melodías  sonido crudo y  extraño humor en su primer EP. 

Tenía que comprarse una campera, pero volvió con un violín. Algunas cosas se dan así: sin pensarlo demasiado. Aunque mucho antes de pasar por Eco Music y malversar sus fondos, venía girando la idea en su cabeza. Más precisamente desde el curso de ingreso en Bellas Artes, donde “se toca mucho folklore”. Cabe aclarar que si bien “Lucía tiene un flujo importante de lecturas” y hay ciertas referencias irónicas (“si fuera mi hermana estudiaría periodismo por vos” cantan en “Ginebra”), no se trata de una banda universitaria. Al  menos, lo que se entiende por ella. Sí es viable imaginar que sus canciones podrían escenificarse en departamentos atestados de apuntes, termos de mate y algún instrumento dando vueltas entre discos de The Beatles y El Mató. “No es la típica banda que se conocieron en Bellas Artes”, se encarga de aclarar Lucía, la de la campera y el violín.

Aunque en verdad es guitarrista. Pero tras su experiencia punk en Pinche Yabranes,  encontraría lugar en Sinergia Acústica. No es que le gustaran mucho los Guasones  y hacer covers pero allí podría desarrollar ese “instrumento tan difícil”. Lucía (la otra, la de las letras) tocaba el bajo y  en en esos cambios de formación quedarían ambas junto al percusionista Juan. “Ginebra”-mezcla de tono ingenuo y humor corrosivo- sería no solo el modo de descubrir la particular voz de Lucía y sus composiciones, sino una modalidad: empezar como una broma y terminar en serio. Aunque en “Reggae para Luca” dejen en claro su falta de solemnidad: “No vivas tan en serio”. Lo cierto  es que cuando Juan dejó “John & The Lucys” (porque así se habían bautizado), las Lucías completarían su particular formación tras una charla en la barra de Rey Lagarto. Del otro lado, estaría Marcelo. Barman, pero ante todo baterista y “materista” de “personalidad chispeante”.  Con canciones que van de la ternura al cinismo, un sonido crudo e infrecuente,  el trío se correría de las clasificaciones  para  expresarlo en su primer EP llamado “Estando acá”.  Acá están, estxs son: The Lucys and the Materist.

“El sonido es medio extraño por la formación-explica Lucía Albo-. Quedó así porque éramos una banda más acústica con otra gente. Y por las cosas que tienen los músicos. Yo toco el violín, pero soy guitarrista. A pesar de eso Lucia (Cermello, guitarra y voz) me impulsó más a seguir con este instrumento. Suena un poco extraño. Hacen falta muchas cosas para el oído acostumbrado, siempre en la búsqueda de graves. Por más que enchufemos es…medio folk”.  Albo cuenta revela parte de descubrir ese sonido: “Es gracioso que yo soy guitarrista  y es bajista. Cada una explorando desde otro lado”.

A la hora de registrar en Boulevard 32 apelaron a reproducir el vivo sin demasiada sobreproducción. “Lo tocamos en vivo e hicimos tres o cuatro tomas. Hay algunos temas que  tiene cambios de tiempo medio extraños. Con el metrónomo se nos complicaba así confiábamos en el ensayo y lo hicimos as. Ý tampoco el presupuesto era exorbitante”.  En el tema que da nombre al EP, Rama MC y Nuchi beat aportan un toque hip hopero.

Sobre cierta actitud que la banda expide, dice “es como más un punto de vista relajado en cuanto hacer música”. Y explica: “Mostrarnos como somos. Porque al momento de hacer publicidad, hicimos con la imagen del termo que usa Marce…el baterista que toma mate todo el tiempo. Y tiene stickers de “Jitmi”, de “Rey lagarto” y ese círculo. O sea, mostrar que somos nosotros y estamos acá”.

Como todo el mundo, la pandemia puso en pausa todos los planes. “Íbamos a hacer cuatro videos. Queríamos este año tocar menos y componer más. Juntar un poco de plata y grabar”.

(Fotografía: Mai Preciado Salvo)