Por Pablo Pellegrino

«Todos cobramos distinto: algunos cobraban por quincena unos 10.000 pesos y esta vez cobraron 2.500 pesos, y tengo compañeros que cobraron 840 pesos nada más», dijo a Contexto Florencia, de 23 años, que trabaja en una de las sucursales de McDonald’s en La Plata. La situación no fue exclusiva de la capital bonaerense: el Sindicato de Pasteleros, que nuclea a los empleados de locales de comida rápida, denunció ante el Ministerio de Trabajo que los más de 20.000 trabajadores del sector sufrieron recortes. 

El criterio de aplicación fue, según Florencia, distinto para cada uno de ellos, y las rebajas llegan al 80% del salario habitual en algunos casos. La denuncia presentada por la organización sindical es por la violación del Decreto 297 con el que Alberto Fernández declaró la cuarentena y fijó los criterios de aplicación en el sector público y privado. 

«La denuncia se basa en los reclamos de los trabajadores que no les han pagado el salario normal y habitual que es lo que establece el decreto del presidente. Les han pagado menos de las horas mínimas que deberían percibir; tampoco les acreditaron el presentismo», dijo a este medio el subsecretario gremial de la filial de Mar del Plata, Fernando Giuliano.

Lo que las empresas argumentan es que uno de los artículos del convenio colectivo de trabajo contempla que, ante situaciones de fuerza mayor que obliguen la suspensión de tareas, están habilitados a pagar el mínimo de horas trabajadas. 

«Lo que el convenio marca es que, por ejemplo, ante la disminución de trabajo se tiene que pagar el mínimo, pero ahí no está contemplada una pandemia. Lo que rige en este caso es el Decreto 297 del presidente», explicó Giuliano, y agregó: «No es que disminuyó el trabajo porque no había clientes, es otra la situación».

«Acá en Mar del Plata, que encima no los dejan hablar y se sienten amenazados, nos dicen que de un promedio de cuarenta horas quincenales que suelen hacer, este mes les pagaron veinte horas nada más», destacó el dirigente marplatense. 

«Yo me imaginé que nos iban a pagar como corresponde por el decreto. Unos días antes el sindicato posteó un informe con el decreto y explicaba que ante una irregularidad teníamos que denunciar», explicó Florencia, y añadió que en La Plata «antes incluso que decreten la cuarentena hablamos con los dueños de la franquicia y los de Recursos Humanos porque ni siquiera había un protocolo y tenemos compañeras embarazadas y factores de riesgo que no fueron contemplados». 

En el caso de los trabajadores de La Plata, a diferencia de la denuncia que presentaron en la seccional de Mar del Plata, el sindicato les envió un modelo de telegrama de intimación a la empresa que correría paralelamente a la denuncia en el Ministerio. En la localidad costera, unificó el reclamo en una sola denuncia. 

Florencia señaló en ese sentido que muchos de sus compañeros no pueden o no quieren hacerlo, y que solo cinco de ellos habían mandado este miércoles el telegrama sobre un total de casi ochenta trabajadores de las sucursales de McDonald’s de la ciudad. 

Tanto la joven trabajadora platense como el dirigente gremial de Mar del Plata remarcaron además que desde las empresas no hubo hasta el momento notificaciones formales ni explicaciones de cada caso, sino que utilizaron canales informales, como grupos de WhatsApp, donde justificaron la medida.