«No vamos a terminar la cuarentena, lo que tenemos que ver es qué tipo de actividades vamos a flexibilizar», afirmó este lunes por la noche el presidente Alberto Fernández, confirmando así la continuidad del aislamiento social, preventivo y obligatorio que inició el pasado 20 de marzo y que preveía ser terminado el 13 de abril.

La noticia era de esperarse. Aunque el COVID-19 no tuvo su pico en Argentina, en la apuesta por «aplanar la curva» de contagios, el aislamiento viene demostrando que por lo pronto es la única opción viable. En ese sentido, la opinión del Ministerio de Salud, en sintonía con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y los resultados a la vista, es continuar con el confinamiento.

En este marco, Alberto Fernández tiene el desafío de evaluar en qué condiciones continuará el aislamiento y cuáles son las actividades que se van a flexibilizar, atento también a los impactos de la cuarentena en la economía argentina y la actividad productiva, dos reclamos que vienen encabezando la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Unión Industrial Argentina (UIA).

Justamente hoy mismo los ministros Ginés González García (Salud), Matías Kulfas (Producción) y Claudio Moroni (Trabajo) recogerán las propuestas de la CGT y de la UIA para reactivar diferentes actividades económicas, así como modalidades de trabajo, y se las acercarán al presidente, que buscará la opinión de los expertos de la comunidad científica que lo viene asesorando en el marco de la pandemia.

Entre las alternativas que se barajan está la apertura de algunos comercios, la reactivación de obras públicas y privadas y la posibilidad de reactivar sectores productivos con personal rotativo a fin de que se pueda mantener la distancia recomendada.

Esta mañana se dieron algunas pistas de cómo se seguirá de aquí en más. Moroni afirmó que «en la medida en que se puedan desarrollar algunas actividades sin afectar la salud de la población, se van a desarrollar. Las otras seguiremos tratando de ver, pero ahora hay que cuidar la salud».

«Está todo puesto sobre la mesa, todo lo necesario y todo lo que pueda garantizar que no afecta la salud de los trabajadores ni la salud de la población se va a hacer», insistió el funcionario. «Tenemos parado el 60% de la actividad productiva y estamos viendo las que puedan arrancar razonablemente», agregó.

En ese escenario, el presidente tendrá hasta el domingo para evaluar los pasos a seguir, aunque la reunión cumbre será hoy, cuando se encuentre mediante teleconferencia con los gobernadores y gobernadoras, así como con intendentes e intendentas del conurbano, atento a que allí se prevé el mayor pico de contagios.

A Fernández el impacto de la economía lo preocupa, por lo que escuchará la opinión de la CGT, la UIA y los gobernadores y gobernadoras. Sin embargo, su posición es bien conocida, y la prioridad es la salud sobre la economía. «Lo peor que podría pasar es que con esta idea de algunos de que hay que alimentar a la economía terminemos enfermando a los argentinos», dijo este lunes en declaraciones televisivas.

Paralelamente, también les propondrá a los mandatarios provinciales un plan de cuidado para las personas mayores que ya viene trabajando con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

La posición de los gobernadores es similar a la de Fernández. Una opinión de peso es la de Kicillof, quien aseguró este lunes que «hay que seguir la mayor cantidad de tiempo posible» para mitigar el impacto de la pandemia, y destacó que con la cuarentena se logró «posponer el pico de contagios», que se esperaba para mediados de abril «y ahora se cree que será a mediados de mayo».