A través de un decreto, el gobierno bonaerense estableció un régimen de compatibilidad para jubilados y jubiladas del sistema de salud público y para aquellas personas que hayan tenido retiro voluntario a fin de que presten servicio durante el plazo de la emergencia sanitaria. Son medidas «razonables, proporcionadas e imprescindibles con relación a la amenaza y al riesgo sanitario que enfrentamos», señala el decreto con la firma de Axel Kicillof.

Mientras Provincia busca reforzar el sistema de salud con más camas e insumos, la cantidad de personal también resulta una preocupación a atender de cara a lo que se viene, cuando la pandemia llegue a su pico. En este marco surge el Decreto N° 2020/213, publicado en el Boletín Oficial. Este destaca que «ante la actual pandemia y el riesgo que supone para la salud pública, se exige una respuesta inmediata y coordinada para contener la enfermedad e interrumpir la propagación y el contagio», al tiempo que resalta lo expuesto en el anterior decreto (N° 132/2020), donde se facultó al Ministerio de Salud a «disponer todas las medidas necesarias y/o de reorganización del personal que la situación de emergencia amerite».

En este escenario, la normativa resalta que la provincia de Buenos Aires «cuenta con jubilados y jubiladas con formación y experiencia útil para optimizar aspectos de planificación, técnico funcionales y demás aportes de gestión», así como con personal que adoptó el Régimen de Retiro Voluntario. En este marco, se establece un régimen de compatibilidad y se aclara que esto no «implica la pérdida de los beneficios otorgados por dicho régimen», es decir, no se verán afectados los haberes jubilatorios ni las cuotas faltantes de los retiros.

«Las medidas que se establecen en el presente decreto resultan razonables, proporcionadas e imprescindibles con relación a la amenaza y al riesgo sanitario que enfrentamos, en tanto la situación exige disponer de la mayor cantidad posible de personal especializado», destaca el decreto gubernamental firmado por Kicillof, su jefe de Gabinete, Carlos Bianco y la ministra de Trabajo bonaerense, Mara Ruíz Malec.

Provincia adhirió a la receta electrónica

Tal como había adelantado Contexto, Provincia autorizó la utilización, con carácter excepcional, de la prescripción digital de medicamentos durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio que atraviesa el país.

La medida, oficializada mediante la resolución provincial Nº 505/2020 publicada en el Boletín Oficial, alcanza a tratamientos oncológicos, medicamentos para crónicos, psicofármacos, así como todos los medicamentos que se utilicen bajo receta, a excepción de los estupefacientes.

Según se detalla, para las recetas se podrán utilizar mensajes de textos o diferentes aplicaciones de mensajería, así como también, web, mail o fax.

Las prescripciones tendrán validez por siete días corridos y se estableció que deben cumplir una serie de requisitos. En principio, se deberá presentar foto de la receta que tenga la leyenda «RECETA DE EMERGENCIA COVID-19». La misma deberá tener membrete del centro de salud o del profesional, con «letra imprenta de ordenador, o receta electrónica del financiador que permita identificar al profesional prescriptor». Al mismo tiempo, se establece que debe incluir la firma de puño y letra o digital, así como sello y número de matrícula.

«La norma aclara que la selección de la farmacia para la provisión del medicamento será potestad del paciente; pero deberá estar en cercanías del lugar en que se encuentre cursando la cuarentena. Asimismo detalla que aquel paciente que tuviera en su poder recetas en formato papel aún pendientes de presentar al dispensador, la misma conservará su validez por hasta NOVENTA (90) días desde la fecha de su prescripción», indicaron desde Salud.