El 2 de abril se cumple un nuevo aniversario del comienzo de la Guerra de Malvinas (1982). La fecha tan dolorosa en que se recuerda a los soldados caídos en el conflicto llega en el marco de una pandemia que tiene a todos recluidos en cuarentena. Eso no impide que la memoria esté vigente y que desde espacios como el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata se haya buscado la forma de homenajear a esos jóvenes.

Contexto charló con Mario Volpe, secretario de Políticas Soberanas del CECIM La Plata y vicedirector del Instituto Malvinas de la Universidad Nacional de La Plata.

¿Qué representa este nuevo aniversario?
Para mí es esencialmente emocional, se recuerda a los compañeros caídos en la guerra y en la posguerra, que también fue muy difícil e incluso en algunos casos más difícil que la guerra misma.

Vienen a mi mente los nombres, las caras, las imágenes de aquellos soldados, aquellos jóvenes de diecinueve años que quedaron en Malvinas y siempre están en nuestro recuerdo.

También es valioso señalar que llegamos a esta fecha con muchos compañeros identificados, gracias a un proceso iniciado por el CECIM que buscaba darles identidad.

Era un contexto muy particular.
Claro, estábamos en plena dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresarial. Me parece que hay que señalarlo así, porque estaban todos esos sectores incluidos. Y de golpe nos vemos metidos en una guerra contra el Imperio británico y contra la OTAN, pero con ministros de Economía que seguían cumpliendo con la deuda. Para ellos primó el capital sobre lo humano.

A la dictadura argentina y a Margaret Thatcher les convenía la guerra. Thatcher mejoró su imagen con la guerra y pudo instalar el modelo neoliberal que quería imponer en su país. Mientras que en Argentina la dictadura también imponía su modelo neoliberal.

Como en aquella época, hoy nos encontramos con un país que nuevamente fue arrasado por el neoliberalismo, pero ahora en democracia. Nuevamente tenemos un país endeudado y ahora, además, con esta pandemia.

Seguramente, cuando todo esto pase vamos a ver cambios geopolíticos de importancia, aunque no sabemos si serán para mejor o peor. Por suerte hoy el Estado se ocupa con compromiso de todos los argentinos. Pero hay sectores que, impulsados por los grandes medios hegemónicos, salen a hacer sonar las cacerolas para defender al capital en desmedro de las personas.

En el marco de esta pandemia, ¿tuvieron que reformular las actividades conmemorativas por el 2 de abril?
La idea es que todos los que quieran ser parte suban un video breve en el que señalen que desde casa acompañan al CECIM en esta fecha por más memoria, más verdad, más justicia, más soberanía y en paz.

Este 2 de abril embanderemos nuestras casas por nuestros compañeros caídos, cubrámoslas con estas consignas y, a las 12 del mediodía, hagamos un minuto de aplausos por esos chicos de diecinueve años que no volvieron de la guerra.

Ustedes siempre sostuvieron una consigna que decía «Volveremos a Malvinas de la mano de América Latina», pero el neoliberalismo destruyó todos los espacios de integración que se construyeron durante la primera década del siglo XXI.
Es necesario volver a recomponer el tejido social para unirnos con los pueblos de Latinoamérica y poder reconstruir esos espacios de integración. Es la única forma en la que podemos salir adelante. Tenemos que reactivar Unasur, construir un nuevo Mercosur, recomponer la Celac, incluso unirnos a los países africanos.

Por suerte nos tocó un gobierno nacional y popular que busca recomponer todo lo que el neoliberalismo de Macri destruyó. Ahora habrá que recomponer el Estado que quedó destruido.

Esperemos que cuando pase esta pandemia tengamos la oportunidad de volver a construir la integración que, entre otros aspectos, nos permita defender nuestra soberanía, nuestros recursos naturales, y construir un mejor futuro para todos nuestros pueblos.