Como se esperaba, aumentaron las denuncias por violencia de género

Flavia Delmas, subsecretaria de Políticas contra las violencias por razones de género del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia, analiza las complejidades del aislamiento social obligatorio.

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Desde que empezó la cuarentena, en Argentina fueron asesinadas al menos trece mujeres. En cinco de los casos, el femicida fue su pareja o expareja. Tres femicidios vinculados corresponden a niñas. Mientras tanto, se investigan los decesos de otras cinco mujeres que podrían engrosar la triste lista.

Cuando en Argentina se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, también se encendieron las alarmas, y desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad Sexual de la nación decidieron reforzar la Línea 144, que brinda asistencia a mujeres víctimas de violencia de género. Se sumaron más trabajadoras, se agregó una app, un mail y líneas de WhatsApp, atentas a la posibilidad de que muchas se encontrasen pasando la cuarentena con su agresor.

«Una de las cuestiones de base, básicas de la violencia, es que el agresor busca siempre el aislamiento de la víctima», analiza Flavia Delmas, subsecretaria de Políticas contra las violencias por razones de género del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia. «En estas circunstancias donde el aislamiento está dado por situaciones de salud y por una situación de una pandemia, lo que necesitamos es que ese aislamiento en casos de violencia sea roto con la solidaridad. En esto, las redes tienen que operar, las articulaciones se tienen que profundizar y los lazos se tienen que fortalecer», agregó en diálogo con Contexto.

Como se esperaba, las denuncias se incrementaron. Según detallaron fuentes oficiales, en la provincia aumentaron un 60% los llamados: habitualmente se registra un promedio de 2.000; se sumaron 1.600 más. De ese total, más del 30% corresponde a casos por violencia de género. El resto terminan siendo consultas de otra índole. En este marco, y con las cifras de los últimos días, se está trabajando para reforzar fuertemente la línea, sumando más trabajadoras y teniendo en cuenta que los habituales servicios presenciales no se encuentran funcionando.

En este particular contexto, también se plantea ante una emergencia llamar al 911. La Línea 144 también se enlaza con la de emergencias. Por otro lado, más allá del contexto, «si saliste de tu casa porque estás en una situación de emergencia, hay que ir a la comisaría del barrio y tienen la obligación de tomarte la denuncia», explica Delmas.

En Buenos Aires solo hay dos refugios pertenecientes a Provincia, y hoy se encuentran llenos. Además, hay 56 dependientes de diferentes municipios, es decir, no alcanza a haber uno por distrito.

Según datos aportados por el observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, el 49% de los agresores en casos de femicidios fueron las parejas, el 17% las exparejas y el 5% otros familiares. Es decir que la gran mayoría de las mujeres tienen dentro de su círculo más cercano a sus agresores, con quienes se verán confinadas durante el aislamiento obligatorio.

Desde Provincia apuestan a reforzar las herramientas con las que hoy cuentan y las articulaciones tanto con municipios, organizaciones u otros ministerios. En este contexto, por ejemplo, se realizaron traslados a los fines de proteger a la mujer hacia lugares donde tenían familia.

Barbijo rojo, otra forma de pedir ayuda

Este lunes, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la nación realizó un convenio con la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) para que desde el 1° de abril las personas en situación de violencia de género puedan acercarse a la farmacia barrial. Al solicitar comprar un barbijo color rojo, el personal entenderá que está pidiendo ayuda y gestionará en conjunto con la Línea 144.

«Todas las mujeres y las personas LGBT de cualquier lugar del país pueden acercarse a la farmacia de su barrio o incluso llamar por teléfono a la farmacia de su confianza y dar una señal solicitando un barbijo rojo, haciendo saber de ese modo que esa mujer o persona se encuentra en una situación de violencia», explicó la ministra Elizabeth Gómez Alcorta.

Según detalló, el personal farmacéutico le va a responder que no cuenta con el barbijo en cuestión, pero que le tomará una serie de datos para comunicarse cuando ingresen nuevos. Los datos serán derivados a la Línea 144 y se le brindará la ayuda necesaria.