En el medio de la cuarentena social, preventiva y obligatoria, el martes pasado, el coordinador de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), Nahuel Levaggi, asumió al frente del Mercado Central con el desafío de garantizar el abastecimiento y los precios justos en este particular contexto. La UTT, impulsora de los «verdurazos», tiene ahora la posibilidad de traducir su militancia en políticas públicas.

En diálogo con Contexto, Levaggi aseguró que hoy la apuesta «es garantizar el precio máximo para defender al consumidor y el precio mínimo para defender al productor», por lo que ya trabajan en un nuevo acuerdos de precios. «Que haya poco no quiere decir que lo puedan cobrar más», advirtió.

Te tocó asumir al frente del Mercado en un contexto de cuarentena por la pandemia. ¿Cuáles fueron las prioridades?
Asumimos el martes a las 9 de la mañana y el martes a las 11 ya teníamos construido el protocolo de seguridad sanitaria para el Mercado. Esa fue la primera prioridad, que consistía en maximizar las medidas de prevención, de limpieza, de desinfección, modificamos cierta circulación interna para que no haya aglomeramientos. Todo en el marco de lo posible, teniendo en cuenta que es el Mercado Central, donde circulan miles y miles de personas y que no se puede parar la operatoria.

Tenemos dos tareas: garantizar el abastecimiento y el precio, defendiendo al consumidor como al productor.

La segunda que estamos tomando es la de construir un acuerdo de precios. Hicimos un acuerdo de precios mayoristas con algunos productos y ahora la idea, entre hoy, mañana y pasado, es terminar de construir unos precios de consenso máximo para los mercados minoristas. Tenemos dos tareas: garantizar el abastecimiento y el precio, defendiendo al consumidor como al productor.

Tras decretarse la cuarentena, se registró una fuerte alza de los productos, particularmente de las frutas y verduras. ¿A qué se debe?
Hubo algunas complicaciones en términos productivos, por un lado: se complicó tandas de cosecha porque vino la cuarentena y en algunas localidades se complicaba el poder llegar para la cosecha a los trabajadores. Eso se fue solucionando, pero por otro lado también marcamos la idea de que -y por eso queremos construir este acuerdo de precios- haya poco no quiere decir que lo puedas cobrar más.

Eso, entendiendo el rol y la función social que tiene toda la cadena agroalimentaria de la producción y comercialización de alimentos. Ese es un determinante fuerte de lo que va a ser nuestra gestión, de lo que está haciendo, y es urgente y necesario en este contexto.

buscamos garantizar el precio máximo para defender al consumidor y el precio mínimo para defender al productor.

Desde la UTT ya vienen trabajando en ese sentido. ¿Cómo es ahora materializar ese trabajo en políticas públicas?
La medida de construcción de precios la estamos construyendo desde los productores. Los precios máximos que vamos a construir para algunos artículos estamos empezando a hacerlo desde los productores, porque tenemos que garantizar, como siempre dijimos, alimentos sanos y precios justos. Si nosotros podemos empezar a construir un precio fijo desde los productores y de ahí empezar a escalar en la cadena de comercialización, entendiendo las remarcaciones nacionales que tiene que haber, obviamente, ahí vamos a terminar de construir el precio máximo minorista y también mínimo, porque hay momentos en que la verdura no vale y el productor pierde. En ese sentido, buscamos garantizar el precio máximo para defender al consumidor y el precio mínimo para defender al productor.

Más allá de este contexto particular. ¿Cuál es el estado en el que encontraste el Mercado Central?
Encontré un Mercado bastante ordenado, pero por fuera del rol social que nosotros entendemos que tiene que tener. Era un Mercado que era un inmobiliario que alquila lugares para que vaya la gente y haga sus negocios. Nosotros entendemos que el Mercado Central no tiene que ser eso, y no va a ser eso en nuestra gestión. El Mercado va a cumplir el rol fundamental de garantizar una política activa en promoción de la agroecología, y que esté abierto al acceso de los pequeños productores, fomentando la construcción de la soberanía alimentaria.