Mientras todas las miradas están puestas en la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, hacia dentro de La Plata toma relevancia también la problemática por la presencia de dengue. Con 52 casos detectados en la capital de la provincia de Buenos Aires, son varios los sectores que alarman sobre qué medidas debería tomar la Comuna para prevenir el avance de este virus que amenaza día a día.

La primera voz de denuncia surge por parte de las organizaciones barriales, que, desde la tarea comunitaria diaria en los barrios de la periferia platense, exigen protagonismo en el Comité de Emergencia que se organizó a nivel local para trabajar la prevención tanto del COVID-19 como del dengue, así como también demandan la conformación de multisectoriales con sindicatos, el Estado y la Iglesia para brindar contención.

de los 52 casos de dengue que se registraron en La Plata, 30 son autóctonos mientras que los 22 restantes lo contrajeron fuera de la región, en el marco de visitas a otras zonas donde se encuentra la enfermedad.

Según confirmaron a Contexto fuentes oficiales de la Comuna, de los 52 casos de dengue que se registraron en La Plata, 30 son autóctonos, es decir que los afectados contrajeron el virus dentro de la ciudad; mientras que los 22 restantes son importados, ya que sucedieron fuera de la región y en el marco de visitas a otras zonas donde se encuentra la enfermedad.

Desde sectores como Unión de Trabajadores de la Economía Popular y Somos-Barrios de Pie señalan que la Municipalidad «no hizo las fumigaciones suficientes como tampoco las campañas de prevención y descacharreo esenciales para evitar la propagación de la enfermedad».

Acorde a lo registrado por la Municipalidad, de los últimos tres casos detectados en La Plata, dos son autóctonos, correspondientes a un hombre residente de la zona de Los Hornos y una mujer con domicilio en el casco céntrico. El tercer caso es importado y corresponde a un vecino del barrio San Carlos con antecedentes de un viaje reciente a Paraguay.

Por su parte, desde las organizaciones señalan fuertes focos de contagio en zonas de la periferia platense. «Además de los casos confirmados, también observamos casos de personas que presentan síntomas, y otras que tienen antecedentes de haber contraído la enfermedad a través de la picadura del mosquito y que, por distintos motivos, no se acercan a los centros de salud. La cuarentena también atenta contra la movilidad de las personas para acercarse a los establecimientos de salud», dijo a Contexto Cristian Medina, referente de Somos-Barrios de Pie en la región La Plata, Berisso y Ensenada.

«Las zonas más complicadas son fundamentalmente puntos como el barrio del Cementerio. En el mismo Cementerio no se está haciendo fumigación, y ahí sabemos que es un foco por floreros, por agua estancada. También la zona del oeste: Romero, Abasto, Etcheverry, son barrios con gran presencia de distintas especies de mosquito y del transmisor de dengue en particular. La Municipalidad no ha actuado con fumigación en estos lugares», añadió Medina.

García (CEPAVE): «Es una enfermedad que crece en el patio de atrás de la casa. Ya en el plano de políticas públicas, lo que se debe hacer es no mermar jamás con las campañas de prevención y concientización».

«Desde lo individual debemos colaborar todos. Es una enfermedad que crece en el patio de atrás de la casa. Ya en el plano de políticas públicas, lo que se debe hacer es no mermar jamás con las campañas de prevención y concientización», dijo a Contexto Juan José García, investigador CIC del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE) de la provincia.

«Es un paso clave también el aislamiento máximo de aquella persona que tiene el virus y lo contrajo afuera. Supongamos que alguien volvió con dengue de sus vacaciones en Brasil. Esa persona debe ser aislada porque solo por una persona puede esparcirse el virus a otras diez potenciales», agregó García.