Mientras a nivel general se extreman las medidas de sanidad e higiene para contener el avance del coronavirus en el país, a nivel regional la salud pública evidencia un fuerte déficit de recursos provocado durante los últimos años. En el caso puntual de la ciudad de La Plata, la producción estatal de alcohol en gel, repelentes y otros productos de necesidad no logra cubrir la demanda de centros de salud y espacios comunales en un momento de suma delicadeza.

Desde sectores vinculados a la producción apuntan contra la parálisis productiva del Laboratorio de Especialidades Medicinales (L.E.M.) de La Plata, a cargo de la gestión de la Secretaría de Salud municipal. La producción de alcohol en gel, manejada durante años entre la Comuna y áreas de investigación de la Universidad Nacional de La Plata, llegó al 2020 sin los recursos necesarios para enfrentar los apremios de la pandemia que ahora mantiene al país con precaución extrema.

«El Laboratorio de Especialidades Medicinales (L.E.M.) de La Plata está totalmente parado. Debería estar haciendo alcohol en gel a granel»

«El Laboratorio de Especialidades Medicinales (L.E.M.) de La Plata está totalmente parado. Debería estar haciendo alcohol en gel a granel. Están todas las salitas desabastecidas. Pero ha habido un recorrido de cuatro años que llevó a esto. La situación del dengue, por ejemplo, no es de ahora. Hay trabajo de concientización y prevención que se debería haber hecho», dijo a Contexto Vanesa, farmacéutica, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, que anualmente coordina el programa de extensión que produce alcohol en gel, repelentes, jabones líquidos, productos para dermatitis, entre otros elementos, en conjunto con profesionales y estudiantes en formación.

Lo llamativo del problema es que la asignación presupuestaria del L.E.M. de La Plata para el 2020 superó los 50.000.000 de pesos, suma que cubriría la producción no solo de alcohol en gel, sino también de productos como aceite de citronela para bebés, crema de enjuague para el tratamiento de pediculosis, repelente para mosquitos, agua de alibour, entre otros.

Tampoco se explica la reasignación de fondos del presupuesto 2019, que contó con más de 40.000.000 de pesos y, sin embargo, no fueron destinados para comprar la materia prima necesaria para el laboratorio municipal.

Cabe señalar que, desde el programa de extensión de la casa de estudios de la UNLP que trabaja de manera habitual con Centros de Atención Primaria de La Plata, Berisso y Ensenada, el presupuesto de trabajo no supera los 20.000 pesos, un monto magro para manejar la demanda por cuenta propia.

A esto deben sumarse los problemas que se presentan desde la infraestructura en espacios de salud y abandono en los sectores periféricos de la ciudad. «En los sitios donde hay agua, debería haber jabón líquido. Donde no hay agua debería haber alcohol en gel. Ayer estuvimos ocho horas produciendo jabón líquido para los centros de salud con los que trabajamos, y cuando los llamamos nos dicen ‘acá no hay agua’. Entonces tenemos que llevar alcohol en gel», agregó la docente e investigadora.

«No podemos comprar a las droguerías, que son las que manejan la materia prima. Tenemos que hacerlo a través de las farmacias, que en el momento colaboran. En este momento no estamos recibiendo la materia prima necesaria. Incluso, los presupuestos que fueron presentados ante la Secretaría de Salud fueron rechazados por ‘ser muy altos’», sostuvieron.

A la falta de capacidad para cubrir las demandas se suman las medidas de restricción dispuestas que también generan la imposibilidad de los profesionales para llevar adelante el trabajo en los espacios de producción.