Por Ramiro García Morete

En medio de la pandemia, músicxs replican el recurso para mostrar su arte con recitales o festivales virtuales. Pero aún no se vislumbra un modo de palear los efectos económicos en la escena independiente.

“Comparado con la vida, el arte no vale nada”, dice un pasaje de la engañosa autobiografía del único músico ganador de un Nobel de Literatura. Su equivalente criollo cantaría-eludiendo cuestiones de género- que “lo primero el hombre, lo segundo el poeta”. El arte otorga belleza al mundo, pero no lo sostiene.  Filosóficamente hablando, su gracia está en la inutilidad dentro de un sistema donde todo tiene que servir. Pero también es verdad que les artistas son trabajadores, ya sea de tiempo completo o cumpliendo con otros empleos para luego dedicarse su vocación real (gran parte de la industria musical está integrada por monotributistas). Ante la pandemia, les musiques–como la humanidad entera-  enfrentan desafíos para subsistir.

Los conciertos vía streaming se impusieron automáticamente como primera reacción. Consagrados de aquí y allá ( Patti Smith o Neil Young, Fito Paez o Jorge Drexler) transmitieron shows despojados y domésticos. De la misma manera, artistas independientes recurrieron al live de Instagram o alguna otra plataforma. Sin embargo la duda surge precisamente sobre su utilidad más allá de buscar lidiar emocionalmente con el impacto. ¿Hay forma de capitalizar esos “conciertos” y generar el minimo ingreso para que esos proyectos se sustenten? Así como la pandemia golpea a todes, pero mucho más a los pequeños comercios o trabajadores en condiciones precarias, el arte  y -en este caso- la música independiente  atraviesan una nueva y dura batalla.

Cuaretena Fest fue una de las primeras iniciativas de “festivales streaming” que circuló desde España pero que incluye dos bandas del under local: Las ligas Menores y Srta. Trueno Negro.

Cuaretena Fest fue una de las primeras iniciativas de “festivales streaming” que circuló desde España pero que incluye dos bandas del under local: Las ligas Menores y Srta. Trueno Negro. Desde el 16 hasta el 27 de marzo, conciertos desde habitaciones. El viernes pasado, Juana Molina recurrió a los estudios de Futurock para presentar via Youtube su show Friggatriscaidecafobia. Desde entonces se replicó en cuentas personales y en músicos asociándose.  Hoy y mañana desde las 20 se llevará acabo el Festival en Red de Cantautores Me quedo en Casa. Julián Oroz, Juan Pedro Dolce, Milena Salamanca, Mato Ruiz y otres artistas platenses unieron fuerzas con colegas de otros lugares  y transmitirán sus canciones por Instragram Live. Por su parte, ya fue anunciado el Festival Antídoto, impulsado por Gonna Go  pero su grilla, por ahora,  no incluye a los artistas más emergentes que trabajan con la productora sino ya instalados.  En sintonía con la “liberación” de contenidos,  en Facebook hay grupos como “Cartelera de actividades culturales on line” y plataformas como Bandcamp decidieron que el material descargado dirija todas las ganancias a los artistas… por un día.

La Asociación de Managers  ACMMA  realizó una convocatoria para subir canciones en formato audivisual pero poniendo foco en “visibilizar la problemática que sufre nuestra industria frente al contexto mundial” y “unidos para aminorar el impacto que el Coronavirus tendrá sobre la industria musical y acercar la cultura a través de las nuevas tecnologías,  a la población que se encuentra asilada”.

Por citar un ejemplo a tener en cuenta, la pianista Noelia Sinkunas (también integrante de Cachitas Show) dará un show por streaming este sábado desde las 22 a través de su canal de Youtube y de Instagram con dos  rasgos muy importantes: el primero, que tocará desde Sononimia Estudio garantizando buena calidad; el otro es que creó un link de Mercado Pago y sugiere una colaboración de 200$. A tener en cuenta para todes los músiques que además de la necesitar de hacer música, no solo tienen que sobrevivir al Coronavirus sino a la cuentas de cada día.