La caída del empleo formal en Argentina fue una constante que se aceleró durante los últimos dos años de gobierno de Cambiemos y que, por la profunda recesión que atraviesa el país, será difícil de revertir en el corto plazo. 

Según estadísticas oficiales difundidas por el Ministerio de Trabajo recientemente, desde 2015 se perdieron 235.000 puestos de trabajo registrados en el sector privado, que fueron en parte compensados por la creación de empleos públicos y otras modalidades, como monotributistas. 

Entre los sectores más afectados, el que sobresale frente a todos es el industrial. De acuerdo con un relevamiento del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina, en 2019 la caída del empleo formal industrial fue del 5%, la peor contracción después de la crisis de la salida de la convertibilidad en 2002. 

Con los casi 58.000 puestos de trabajo que se perdieron en 2019, según la UIA, el empleo industrial registró un promedio anual de 1,1 millones de empleos, lo que implica unos 145.332 en el promedio de 2015 (–11,6%). Sin embargo, esta cifra, que promedia el nivel de empleo registrado en la industria anual, difiere de la difundida por el Ministerio de Trabajo, que concluyó que entre 2015 y 2019 el número de asalariados registrados en el sector se redujo en 171.000 puestos. 

El documento de la entidad industrial destaca que en diciembre se cumplieron dieciséis caídas consecutivas del empleo registrado en todas las ramas de la actividad económica, y destaca que «ni siquiera los incrementos acumulados de las otras modalidades de empleo como el aumento de 0,8% de asalariados públicos (25,4 mil puestos más) ni el aumento de 0,7% de monotributo (+11,3 mil registros) alcanzaron a compensar el número final». 

El informe también analiza la evolución del empleo registrado en las diferentes ramas industriales entre el primer semestre de 2019 y el mismo período de 2018, donde la actividad textil fue la más perjudicada, con 7.705 bajas, seguida por la industria alimenticia, con 7.640. Confecciones, Automotores, Cuero y calzado, Otros productos de metal, Productos de caucho y plástico, Maquinaria y equipo y Productos químicos tuvieron pérdidas de entre 5.000 y 4.000 empleos formales, y los nueve rubros que completan la lista también tuvieron caídas, todas por encima de los mil puestos. 

«En términos relativos –por cantidad de empleos en total–, las actividades más golpeadas fueron Equipos de Radio y Televisión (–23,6% i.a.), Cuero y Calzado (–15,5% i.a.), Confecciones (–13,6% i.a.), y Textiles (–11,9% i.a.)», señalaron desde la UIA.