A veinte días del 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, desde el Centro de Ex Combatientes de Islas Malvinas (CECIM La Plata) denunciaron que el intendente Julio Garro y su equipo hace caso omiso a cuatro ordenanzas municipales que buscan proteger la memoria.

La primera es la Ordenanza 11.424, aprobada en 2016 por el pliego del Concejo Deliberante por unanimidad, es decir, contó con el aval del partido gobernante. La normativa establece la hoy conocida Plaza Islas Malvinas (19 y 51) y las dependendencias del centro cultural que allí funcionan como sitios de la memoria.

La normativa establece la hoy conocida Plaza Islas Malvinas (19 y 51) y las dependendencias del centro cultural que allí funcionan como sitios de la memoria.

En ese escenario, no solo debe cambiar su denominación a «Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas», sino que tiene que nombrarse un director designado por organismos de derechos humanos, que vele justamente por la gestión de contenidos referidos a esta temática y la cuestión Malvinas.

«Hasta ahora el Municipio no ha cambiado la denominación ni tampoco ha creado la Dirección de Contenidos Malvinas y Memoria», explicó a Contexto Ernesto Alonso, secretario de Derechos Humanos del CECIM, quien detalló que incluso hoy la plaza está «en un estado de dejadez».

Vale recordar que la plaza estuvo ocupada durante setenta años por el Regimiento N° 7, y allí sucedieron hechos históricos como la detención y pedido de renuncia de Hipólito Yrigoyen, los fusilamientos a los sublevados por Juan Domingo Perón, sede del Plan Conintes y uno de los centros de operaciones de la última dictadura cívico-militar. Al mismo tiempo, el Regimento N°7 fue la unidad que más bajas tuvo en la Guerra de Malvinas.

Según denunciaron desde el CECIM, los reclamos a la Comuna fueron constantes y la respuesta la dio el secretario de Coordinación, Oscar Negrelli, quien señaló que «el Municipio no tenía obligación de cumplir con la norma». «Esto roza la ilegalidad. Estamos pidiendo en forma urgente que se apliquen las ordenanzas», dijo Alonso. Al mismo tiempo, los excombatientes apuntaron contra el funcionario por «habernos destratado y faltado el respeto».

Las otras normativas que Garro desoye tienen que ver con los excombatientes mismos. La Ordenanza 10.260, aprobada en 2008, por la que el Municipio debe garantizarles un viaje a Malvinas; la 10.889, que establece la resignificación del monumento en homenaje a los caídos, obra que quedó inconclusa; y la ordenanza 11.880, sancionada en octubre de 2019, que autoriza a las empresas de transporte público a llevar en las unidades que prestan servicio imágenes con el rostro y el nombre de los ciudadanos platenses caídos en Malvinas, como forma de homenaje.

«Queremos que el intendente Julio Garro ratifique o rectifique los dichos que nos planteó su Jefe de Gabinete [Negrelli]»

En este escenario, el jueves, cuando el jefe comunal abra las sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante, los excombatientes se harán presentes. «Queremos que el intendente Julio Garro ratifique o rectifique los dichos que nos planteó su jefe de Gabinete [Negrelli], un funcionario de su gestión, donde el Municipio dice que no está obligado a cumplir estas ordenanzas», sostuvo Alonso.

«No queríamos llegar a esto, pero evidentemente hay una decisión política tomada por el intendente de nuestra ciudad de no respetar y no dar cumplimiento a las ordenanzas votadas en muchos casos por unanimidad, por todas la representaciones políticas», concluyó Alonso.