Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con los sindicatos estatales, el gobierno de Axel Kicillof resolvió establecer un aumento por decreto para los empleados de la Administración Pública bonaerense. Se trata de un incremento de 4.000 pesos, pautados en sintonía con el monto otorgado por Nación a estatales de ese ámbito.

Este nuevo incremento será dividido en 3.000 pesos a partir de marzo y 1.000 más desde abril. La decisión fue establecida ayer por el Ejecutivo, aunque se mantendrá abierta la paritaria para seguir negociando en el marco de la Ley 10.430.

«El gobierno está ante la necesidad de un cierre, porque estamos muy al límite de la liquidación y saben que los trabajadores necesitamos una inyección urgente de dinero en el bolsillo», indicó Adriana Pizarro, referente de la Asociación de Empleados del Ministerio de Obras Publicas de la Provincia de Buenos Aires (AEMOPPBA).

El decreto firmado por Provincia llegó luego de varias reuniones que el gobierno mantuvo con los gremios de la Administración Pública, que incluyen a ATE, AEMOPPBA, los médicos de CICOP, entre otros. En tanto, otro de los sectores que aguardan es el de los docentes, que ya adelantaron que buscarán pedirle a Kicillof «más que a Vidal».

A pesar del rechazo del sector estatal, el referente de ATE Provincia, Oscar De Isasi, ratificó que «la paritaria no está cerrada» y que continuarán nuevas instancias de mesas técnicas para definir el curso de las negociaciones con los gremios.

«La paritaria no se cerró, dijeron que nos convocarán a la brevedad para continuar con la paritaria salarial; y mientras, en lo que resta de esta semana, continuarán las reuniones de otras mesas que analizarán cuestiones vinculadas a los contratados autónomos, licencias y género y convenios colectivos», expresó el dirigente sindical.

«Ratificamos nuestro planteo de recuperar poder adquisitivo del salario y no perder a mano de la inflación en el año 2020. Planteamos la recategorización del personal, que el presentismo pase a sueldo eliminando el concepto pero manteniendo los montos», señalaron desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

En tanto, desde la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) expresaron: «Necesitábamos inyectar dinero cuanto antes a nuestras bases». Según consignó el portal DIB, el gremio estatal aseguró que desde septiembre del año pasado están «perdiendo mes a mes con la inflación sumas considerables».

Esta decisión apunta a que, más allá de los acuerdos paritarios que resulten en las próximas instancias, los trabajadores puedan percibir un aumento en inmediato plazo, dado el contexto de emergencia social y económica que atraviesa la provincia.