El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) difundió este martes los valores de las canastas básica total y alimentaria, que, a pesar de la desaceleración que mostraron los precios en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), subieron por encima del promedio. 

La suba más pronunciada se dio en el caso de la canasta básica alimentaria, que se incrementó en un 5,7%, más de tres puntos porcentuales por encima de la inflación de enero y un 1% más que el rubro Alimentos y Bebidas que releva el IPC. Cabe destacar que este registro determina el umbral de ingresos que necesita una persona para no ser considerada indigente.

Según esos datos, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó 16.478 pesos para no ser indigente, cuando en enero de 2019 la cifra se ubicaba en torno a los 10.600 pesos. El salto desde enero del año pasado es de 55,8%, casi tres puntos por encima de la inflación acumulada en el mismo período. 

La pronunciada suba de la canasta básica alimentaria se explica en mayor medida por el fin de la quita del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en determinados productos que había dispuesto a mediados del año pasado el gobierno de Mauricio Macri en medio de la campaña electoral. 

Por el otro lado, la Canasta Básica Total, que mide el umbral de ingresos que se requieren para no estar por debajo de la línea de pobreza, se incrementó un 3,6%, lo que la ubicó 1,4% por encima de la inflación de enero. 

La suba interanual fue, con respecto a enero de 2019, del 52,7%, e implica para el caso de una familia de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores) un salto del orden de los 27.000 pesos en el primer mes del año pasado a 40.373 pesos en enero del 2020. 

Los números que reflejan ambas mediciones tendrán su impacto en la medición de la pobreza y la indigencia para el primer semestre de 2020 que se publicará en el mes de septiembre, siendo la primera medición de la Administración que asumió el 10 de diciembre. 

A pesar del alza, el gobierno espera encontrar mejores resultados después de enero, cuando se pueda certificar el impacto de, entre otras medidas, las subas y bonos que se otorgaron para quienes perciben la jubilación mínima, la AUH y la devolución del IVA, el acuerdo de precios de los medicamentos, la actualización del programa Precios Cuidados, el congelamiento de las tarifas, entre otras. 

Los últimos datos disponibles del INDEC reflejaron un 35,4% de pobreza y un 7,7% de la población bajo la línea de indigencia correspondiente a la primera mitad del año pasado. El resultado final de 2019 y punto de partida de la gestión de Alberto Fernández se conocerá el próximo mes de marzo y se espera sea superior al 40% de pobreza.