Por Ramiro García Morete

“No soy un extraño/ Conozco esta ciudad/ No es como en los diarios”. La ciudad de La Plata sabe pecar de cuadrada, más allá de su diseño. Pero en su interior, siguen emergiendo artistas que proponen y desafían formas y obstáculos. Mucho más cuando la inspiración se renueva. Y si alguien ha inspirado a musiques de aquí y allá ha sido este hombre cuyas canciones de Sui Generis o Serú tocaba Caio en el primario, esas que venían en discos que Facundo husmeaba entre los discos de sus hermanos y su prima durante la niñez. El ingobernable genio que Mario recuerda saltando a la pileta o diciéndole a Lanata un pelotudo. El compositor a cual, probablemente, cada persona de más de cierta edad lo tenga asociado a una canción favorita o un recuerdo personal. Si alguien no es un extraño en la conciencia musical colectiva es Charly García.

Por eso y a pesar del gran esfuerzo que supone una producción así, decidieron honrarlo como a alguien que se siente propio. De hecho, algo suyo sonó en los primeros ensayos de este trío que destila oficio y buena escuela de rock cancionero: Mario Nazar (guitarra y voz), Caio Cataniese (batería y voces) y Facundo Rubio (bajo). Tras una invitación a un ciclo de homenajes en Pura Vida, la banda decidió meterse de lleno y concreto este pequeño “rockumental” con entrevistas y versiones vivas grabadas en el Club Cultura que puede verse en youtube: “Charly x Los Borders”.

“Vampiro/no se va a llamar mi amor”, “El tuerto y los ciegos”, “No soy un extraño”, “Hablando a tu corazón”, “I’m not in love”, “Yo no quiero volverme tan loco”, “La sal no sala” y “Cinema verite” se alternan entre entrevistas a cargo de Pablo Refi realizadas en Pura Vida. A la hora de escoger dentro del amplio repertorio, la idea fue abordarlo desde la identidad de la banda y no como una banda de covers.

“Hay algo de inercia ya que algunas canciones salían mas rápido que otras, otras sonaban bien pero costaban más y alguna que otra resultaba medio una proeza, pero creo que logramos ajustarlas a nuestro sonido”, cuenta Nazar. Y Rubio agrega: “Hay tantos temas de la obra de Charly que nos iban mejor como power trio, (y de hecho ahora tocamos, Dinasoaurios, demoliendo hoteles) y sin embargo no están”. En esa selección “los más fluidos fueron los rocanroles, el resto fue algo más laborioso”. Cataniese puntualiza: “El que más costó creo que fue «Yo no quiero volverme tan loco» y el más fluido «I´m not in love».

El baterista explica el enfoque: “Tiene que mas ver en cómo te queda la casaca de intérprete. No nos sentimos inseguros de versionar. A veces hay que ser un poco atrevidos”. Y Rubio completa: “Darle otra mirada y vuelta de tuerca para versionar”.

¿Qué significa Charly para cada uno de los Borders? No economizan elogios. “Un viaje con mil matices; con muchas enseñanzas… una leyenda viviente. Un pilar del rock de acá”, define Nazar. “Con recorrer la obra ya te quedás mudo, y generacionalmente viví sus mutaciones. Tiene tanto hecho un artista híper completo”, expresa Cataniese y Rubio remata: “Creador, prócer compositor y genio argento”.

“Una delirante conspiración cósmica en forma de cascada”, define el bajista a este proyecto de documental. “La idea se fue desarrollando, de manera muy natural se combinaron personas, equipos, lugares, una gran reunión de energías -relata el baterista-. Al momento de realizar toda la cosa éramos una pieza más y no los protagonistas, todo empezó a fluir y la rueda empezó a girar más rápido de lo que pensábamos”. Y los tres se encargan de  agradecer a “personas y lugares que hicieron posible el rockumental»: Ricardo Monteoliva, Osvaldo Sudak, Pablo Refi, Fernando Paduan, Luis Alvarez, Club Cultura, Pura Vida. Sin ellos no estaríamos hablando de esto”.

Actualmente, los Borders se encuentran trabajando en el estudio de Gonzalo Volcoff en pos de grabar su primer larga duración “metiéndole un laburo más detallista y exhaustivo a las canciones. Tratando de volcar la experiencia adquirida en estos años de ruta”.