«Voy a mandar una ley que termine con la penalización del aborto y que permita la atención de cualquier aborto en los centros de salud pública», dijo finalmente este miércoles Alberto Fernández en el Instituto de Estudios Políticos de París, donde recibió una ovación de las y los estudiantes presentes tras la confirmación del envío del proyecto que viene trabajando el gobierno.

El proyecto es preparado por la Secretaría de Legal y Técnica de la Nación, encabezada por Vilma Ibarra, en conjunto con expertas integrantes de los ministerios de Mujeres, Género y Diversidad y de Salud, e incluirá la despenalización y legalización de la interrupción del embarazo.

no incluiría la llamada «objeción de conciencia» institucional. Es decir que todos los centros de salud deben garantizar el acceso al derecho.

«La idea es recuperar los consensos básicos que surgieron del debate en 2018 y enviar al Congreso un proyecto ambicioso de IVE», detalló a Página/12 una de las escribas de la iniciativa.

En este marco, de acuerdo con la experiencia de 2018, el proyecto plantearía la despenalización y legalización del aborto en las primeras doce o catorce semanas de embarazo, y posterior a ese lapso en el marco de las causales contempladas en el Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE): si representa un peligro para la vida o salud de la persona embarazada o si es producto de violación. Tampoco incluiría la llamada «objeción de conciencia» institucional. Es decir que todos los centros de salud deben garantizar el acceso al derecho.

La propuesta ingresará en principio por Diputados, donde la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito obtuvo la histórica media sanción. El gobierno cree que desde allí el Frente de Todos puede lograr mayores consensos de la mano de las negociaciones del presidente del bloque, Máximo Kirchner, y del titular de la Cámara, Sergio Massa.

En el Senado, en tanto, tal como sucedió en 2018, «el poroteo» se encuentra más difícil. Sin embargo, será la primera vez que un proyecto de aborto legal llegue con el impulso del Ejecutivo: si bien Mauricio Macri se jactó de «haber habilitado» la discusión, sus legisladores trabaron en la Cámara Alta la sanción y él mismo rechazó públicamente la legalización.

Los primeros conteos en el Senado señalan que hay 33 senadores y senadoras a favor, 35 en contra y 4 sin definir. Con el presidente marcando clara su postura, se espera que la pulseada pueda torcerse hacia el lado verde, con la Casa Rosada influyendo, dialogando con quienes hoy van por la negativa y con quienes mantienen una posición neutral para que se inclinen a votar a favor, o, en caso de estar «del lado celeste», puedan incluso faltar a la sesión para así alcanzar los números para la sanción.

Despenalizar y legalizar

La Campaña informó que su proyecto ya está en el Congreso, teniendo en cuenta que el presentado en 2019 aún tiene estado parlamentario. «Habla de despenalizar y legalizar», aseguraron haciéndose mella de las palabras del presidente, que, si bien habló de que se puedan realizar en «todos los centros de salud públicos», usó la palabra «despenalizar», evitando quizá por cuestiones diplomáticas hablar de «legalización».

Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, buscó despejar dudas y también se hizo eco de la marcha que están convocando sectores de la Iglesia, prevista para el Día de la Mujer, el 8 de marzo. «Las creencias personales en este caso son muy importantes, pero también es cierto que uno tiene que ver qué lugar ocupa en la Administración Pública y tiene que tomar decisiones relacionadas a la salud pública, y ahí vemos que hay que avanzar en la despenalización y luego en la legalización», explicó.

si bien Mauricio Macri se jactó de «haber habilitado» la discusión, sus legisladores trabaron en la Cámara Alta la sanción y él mismo rechazó públicamente la legalización.

En este marco, como suele suceder, tanto el proyecto del gobierno como el de la Campaña serán puestos en discusión en conjunto. La intención de la Campaña es darle un fuerte impulso el 19 de febrero, Día de acción global por un aborto legal y seguro, donde se espera una importante movilización fuera del Congreso. Días después, en la Apertura de Sesiones Ordinarias 2020, se espera que Fernández haga el anuncio formal y dé detalles del proyecto que está trabajando Ibarra y el equipo.

El 8 de marzo, mientras la Iglesia y los sectores antiderechos se movilicen a la Basílica de Luján bajo el lema «Sí a las mujeres, sí a la vida», el movimiento feminista volverá a salir a las calles en un nuevo Paro Internacional de Mujeres, lesbianas, travestis y trans en busca de que finalmente el Congreso consagre en ley el derecho a decidir.