Por Pablo Pellegrino

El gobernador bonaerense brindó precisiones acerca del pedido formal que realizó su Administración para posponer el pago del bono que tiene vencimiento el próximo 26 de enero. Junto a su ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, explicó que por ahora se trata solo del vencimiento de capital de ese instrumento, y sobre el resto seguirán trabajando en una resolución general. 

El gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció en la mañana del martes la convocatoria a los acreedores para consensuar la suspensión del pago del bono que vence el próximo 26 de enero y aplazarlo para mayo. 

El lunes ya se sabía que la Administración bonaerense negociaría una salida para los instrumentos de mayor proximidad en el tiempo luego de que el ministro de Economía de la nación, Martín Guzmán, adelantara el fin de semana que no habría asistencia financiera para la provincia. 

En una conferencia de prensa que brindó en la tarde del martes, el gobernador dio detalles sobre la propuesta y la estrategia general del gobierno para encarar uno de los más delicados desafíos que enfrenta. 

En su alocución, el mandatario bonaerense despejó dudas acerca de la relación con el gobierno nacional y el anticipo de Guzmán sobre la inexistencia de un plan de asistencia financiera a la provincia. Kicillof recordó que el propio funcionario de Alberto Fernández había explicado que «la nación está transitoriamente sirviendo solamente intereses», pero no los vencimientos de capital. El mismo camino seguirá la provincia, pero a la espera de los resultados de las negociaciones que lleva adelante el equipo de Fernández. 

«Buscamos que se contemple la posibilidad de aplazar el vencimiento de capital de este bono, que nos permitiría que la cuestión de la deuda en Argentina sea tratada en su conjunto», indicó el gobernador, quien precisó también que lo único que cambia es la fecha de pago con las mismas condiciones e intereses que se aplican hasta el 26 de enero. 

«Todos están en conocimiento de que en las actuales condiciones no se van a poder honrar esos compromisos, por eso lo que estamos buscando son soluciones de consenso. Esto es simplemente una solicitud de consentimiento», señaló. 

El bono en cuestión fue emitido en 2011 por la gestión de Daniel Scioli y eso motivó en el transcurso del día varios cruces con la oposición. De todas maneras, Kicillof destacó que, más allá de ese bono en particular, «se triplicaron los vencimientos de este año: de los 2.900 millones de dólares de este año, solo un tercio corresponde a gobiernos anteriores al de Vidal». 

«Durante los cuatro años de esta gestión vencerán 8.800 millones de dólares de deuda y solo este año están venciendo 3.000 millones», agregó el mandatario, y señaló: «Lo que vuelve insostenible la situación financiera y de deuda es el fuerte endeudamiento del gobierno anterior». 

«Para recuperar la capacidad de pago tanto en nación como en provincia hay que volver a crecer. Esto no es una receta ideológica. Es claro: si la provincia y la nación generan más valor, su capacidad de pago mejora. No queremos hacer como se hizo irresponsablemente en la gestión anterior, prometer cosas que no se pueden cumplir: esta propuesta sí estamos en condiciones de cumplir», sostuvo Kicillof, y remarcó que parte de la estrategia de aplazar el pago del bono es esperar mayores precisiones sobre el avance de las negociaciones a nivel nacional. 

El ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, agregó que «no es la intención abordar el problema pago por pago» a medida que lleguen los vencimientos, sino que «afrontamos este vencimiento particular en medio de la estrategia más general que estamos trabajando para la sostenibilidad de la deuda».