Tras cuatro años de confrontación y ninguneo por parte de la Administración de Mauricio Macri, los organismos de derechos humanos volvieron a formar parte integral de la agenda de gobierno del presidenta Alberto Fernández. Ayer, a un mes de su asunción, recibió al conjunto de entidades que integran la Mesa Nacional de Organismos de Derechos Humanos.

«Tenemos cien por ciento de confianza en Alberto y Cristina», fueron las palabras de Estela De Carlotto, titular de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, organismo que se presentó ayer en la Casa Rosada junto a otros organismos como H.I.J.O.S., Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, APDH y APDH La Matanza, Liga Argentina por los Derechos Humanos, Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Familiares y Compañeros de los 12 de Santa Cruz, y El Movimiento Ecuménico, entre otros.

La reunión significó un gesto fundamental para un sector que en los últimos años debió atravesar fuertes confrontaciones con el Ejecutivo ante decisiones que pusieron en jaque los avances en materia de derechos y memoria, verdad y justicia. Políticas como el benficio de 2×1 a genocidas condenados, el desconocimiento del número de desaparecidos en dictadura o las constantes represiones a la protesta social fueron algunos de los puntos que marcaron el atropello de la gestión Cambiemos en esta área.

«Tuvimos la gran alegría de que Alberto Fernández recibiera a toda la mesa de organismos. Realmente, ir a la Casa de Gobierno después de que en estos cuatro años estuviera tomada fue muy emocionante. Poder comprobar que los derechos humanos, que los pañuelos blancos, volvieron a la Casa Rosada. Ahí están los 30.000 otra vez, sin que nadie ofenda la memoria de nuestros hijos», dijo a Contexto Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y parte de las figuras que ayer concurrieron al encuentro.

Taty Almeida: «fue muy emocionante. Poder comprobar que los derechos humanos, que los pañuelos blancos, volvieron a la Casa Rosada. Ahí están los 30.000 otra vez, sin que nadie ofenda la memoria de nuestros hijos».

Durante la reunión, integrada también por el nuevo secretario de Derechos Humanos de la nación, Horacio Pietragalla Corti, se abordaron temas tales como el avance de juicios por crímenes de lesa humanidad, las figuras políticas detenidas durante la Administración de Cambiemos y la necesidad de terminar con el «partido judicial», pata fundamental de las persecuciones judiciales desarrolladas en los últimos años a la oposición política. En ese sentido, la situación de la dirigente Milagro Sala fue un eje fundamental durante la conversación.

«Todos los organismos le dejamos en claro a Alberto Fernández que estamos dispuestos a ayudar. Tenemos que estar más juntos que nunca, porque para nuestra Argentina, por la manera en que la entregaron Macri y los suyos, sabemos que no va a ser ‘soplar y hacer botellas’. Pero tenemos que alegrarnos porque los derechos humanos vuelven a ser política de Estado, tal como lo hizo en su momento Néstor Kirchner y luego continuó Cristina», agregó Almeida.

Además de Carlotto y Almeida, entre las figuras que concurrieron ayer al mediodía a la Casa de Gobierno se ubicó Vera Jarach, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y Lita Boitano, de Familiares de Detenidos Desaparecidos. También participó la ministra de Justicia, Marcela Losardo.

«Es hermoso ver tanta gente joven integrar el equipo de gobierno de Alberto y Cristina. Ver a Horacio Pietragalla como secretario. ¡Un nieto recuperado! Y tantos otros que han sido nombrados. Estamos con mucha esperanza y tenemos plena confianza en esta nueva etapa», expresó Taty Almeida.

Cabe señalar que entre los puntos que se tocaron se anunció también que la placa de Alejandro Matín Almeida, detenido desaparecido e hijo de la propia Taty Almeida, será restituida al Instituto Geográfico Militar, luego de que fuera robada por un empleado de la institución, hijo de un militar. La reinauguración será este viernes a las 11 de la mañana en el mismo Instituto.