Por Pablo Pellegrino

«Hay dos datos que son brutales en Argentina: el primero es que mes tras mes baja el consumo de leche; y segundo es que cuando se hace la medición de peso y talla en los comedores comunitarios nos está dando una generación de chicos petisos y obesos», con ese duro diagnóstico comenzó Daniel Arroyo la presentación del programa Argentina contra el Hambre en la provincia de Buenos Aires, durante un acto que encabezó en la gobernación junto al mandatario bonaerense, Axel Kicillof.

De la presentación participaron también decenas de intendentes bonaerenses que articularán con Nación y Provincia su aplicación, y funcionarios nacionales y provinciales. Kicillof fue secundado por la ministra de Desarrollo de la Comunidad, Fernanda Raverta, y el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, entidad que se encargará del reparto de las tarjetas Alimentar. 

«Para nosotros y para el presidente Alberto Fernández es un día muy importante, porque estamos presentando el plan más relevante para este tiempo de crisis en la provincia más poblada del país», manifestó Arroyo en la presentación, y destacó que el programa «se orienta a mejorar la nutrición y a las familias que tienen chicos menores de seis años». 

En ese marco, explicó que en la provincia son más de un millón los chicos que accederán al beneficio; casi 560 mil tarjetas se repartirán en los próximos meses. 

En ese marco, también detalló que la tarjeta será cargada el tercer viernes de cada mes y solo servirá para comprar alimentos. Equipos técnicos acompañarán a los usuarios brindando asesoramiento sobre alimentación sana y realizando seguimientos de las compras realizadas con el fin de mejorar la nutrición. «La idea es fomentar cuatro consumos: leche, carne, frutas y verduras», destacó.

«No es un debate que producimos alimentos y que en Argentina no puede haber hambre»

«No es un debate que producimos alimentos y que en Argentina no puede haber hambre», manifestó Arroyo. También resaltó los beneficios que traerá aparejado en términos económicos y de producción y empleo. «Son 2.800 millones de pesos que todos los terceros viernes del mes van a recibir las madres de Buenos Aires», indicó. 

«Estamos terriblemente agradecidos al presidente de la nación y a su ministro de Desarrollo Social, porque si algo nos queda claro de este diagnóstico de tierra arrasada es que en la provincia de Buenos Aires hace falta actuar y de manera inmediata», dijo por su parte el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y remarcó en la misma línea que el titular de la cartera de Desarrollo Social que «este no es un programa que apunte a la cuestión del hambre y se queda ahí, sino que apunta al aparato comercial y al aparato productivo». 

En ese marco, señaló la presencia del ministro de Producción, Augusto Costa, y del ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, quienes «tienen la indicación de que estos pesos que les van a aparecer en las tarjetas a más de 560 mil beneficiarios directos se conviertan también en más producción y trabajo en la provincia de Buenos Aires». 

«Ha habido en la Argentina una discusión de índole económica: cómo se logra generar desarrollo, industrializar, generar valor agregado. Está instalada la noción de que generando ganancias extraordinarias a los sectores más concentrados se generará más inversión y esa inversión traerá trabajo e inclusión social. Ya está, ya se probó», consideró el mandatario provincial, y concluyó: «Nosotros creemos en el modelo exactamente opuesto: primero hay que distribuir, primero hay que incluir, porque esa es la mejor política de crecimiento para la Argentina y la provincia de Buenos Aires».