Este martes, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, anunció que su gestión convocará a la paritaria nacional docente para mediados de enero. La medida fue recibida favorablemente por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) -el gremio de mayor representación de los cinco sindicatos nacionales-, después de cuatro años durante los cuales el macrismo había suspendido la instancia de reunión entre el Estado nacional, los Estados provinciales y los principales gremios de la enseñanza.

La convocatoria había sido confirmada en diciembre, a poco de haber asumido el nuevo gobierno, pero ayer el ministro detalló que será este mismo mes. La paritaria está regida por la Ley 26.075 de Financiamiento Educativo y uno de los principales puntos de esa normativa es establecer el piso del salario inicial docente común a todas las provincias, que funciona como referencia y favorece a aquellas que, por dificultades económicas, no puedan alcanzar ese piso. El caso de Chubut, donde el gobierno provincial no paga salarios a tiempo, es un ejemplo de esas disparidades.

Macri cerró la paritaria nacional docente en enero de 2016 porque consideraba que cada provincia debía hacerse cargo de sus respectivas negociaciones.

«Hay que reconocer que hay provincias que tienen cláusula gatillo para el salario docente y están avanzando, pero hay otras jurisdicciones que están pagando el salario en cuotas», definió ayer el ministro en declaraciones radiales.

«A partir de allí venimos trabajando con distintas áreas del gobierno para instrumentar la convocatoria a la paritaria nacional docente para mediados de enero. Venimos conversando con ministros de Educación y gobernadores para tener una mirada federal», amplió.

El gobierno de Mauricio Macri cerró la paritaria nacional docente en enero de 2016, porque consideraba que cada provincia debía hacerse cargo de sus respectivas negociaciones, ya que las escuelas son de dependencia provincial. En lo técnico, el salario inicial se actualiza un 20% por encima del Salario Mínimo, Vital y Móvil, según el Decreto 52/2018. Ese salario actualmente es de 20.250 pesos.

Como contrapartida, los sindicatos nacionales (CTERA, UDA, AMET, SADOP, CEA) repudiaron la decisión y realizaron numerosas movilizaciones pidiendo su restitución para recomponer la referencia salarial de todo el país y el ámbito de discusión de condiciones de trabajo, carrera docente, infraestructura y diseño de políticas educativas.

«El salario inicial, uno de los principales aspectos que se definen en la paritaria nacional, quedó atrasado, supeditado al aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que a su vez también quedó atrasado y, de este modo, afectó el salario que recibe cada docente que empieza a trabajar», dijo a Contexto Miguel Duhalde, secretario de Educación de Ctera.

El recurso del Estado nacional para contribuir al pago de los salarios docentes de las provincias «atrasadas» con respecto al SMVM es el Fondo Nacional de Incentivo Docente.

«Ese Fondo quedó congelado. En muchas provincias, ese incentivo es un importante porcentaje del salario, por lo tanto es mentira que el gobierno nacional no tiene incidencia en el salario de los docentes. Al contrario, una parte de los salarios de los docentes es aportado por el gobierno nacional», detalló el gremialista.

Miguel Duhalde (secretario de Educación de Ctera): «es mentira que el gobierno nacional no tiene incidencia en el salario de los docentes».

Desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández, esa retirada del Estado en su relación con las provincias parece haber quedado atrás. En este sentido, Trotta sostuvo que en el «diálogo» que mantiene su Ministerio con los gobernadores plantearon «una estrategia común que no solo implica la Paritaria Nacional Docente sino también empezar a trazar una estrategia de trabajo compartida que avance en la disminución de las desigualdades educativas que son muy profundas».

Asimismo, Duhalde subrayó que la suspensión de la paritaria nacional docente en estos años provocó que «se desmantelen políticas educativas» que se definen allí. «El programa nacional de formación permanente docente fue reducido a una mínima expresión», precisó. Los programas Conectar Igualdad, la entrega de libros, el mantenimiento de los edificios escolares y la extensión de la jornada completa se vieron afectados.

«Todo eso se fue incumpliendo y, al no tener la paritaria nacional, no tuvimos la posibilidad de sentarnos a discutir con el gobierno estos aspectos», concluyó el dirigente gremial de Ctera.