El gobierno bonaerense envió ayer el proyecto de Ley Impositiva 2020 a la Legislatura con las modificaciones que había adelantado a la posición, que incluyen varios de los puntos que mayores discrepancias habían generado. La idea era tratarlo esta tarde.

Luego de enviado el nuevo texto, el gobernador Axel Kicillof se refirió al tema en sus redes sociales, donde criticó duramente la actitud de la oposición. «Pese a la buena recepción que tuvo la propuesta, los legisladores de la oposición se retiraron prometiendo dar una respuesta que aún no recibimos», señaló. 

El martes, en un encuentro que encabezó la vicegobernadora, Verónica Magario, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el presidente de la Cámara Baja, Federico Otermin, el oficialismo había explicado ante representantes de Juntos por el Cambio algunas de las modificaciones que incluyeron en el proyecto, y desde la oposición había trascendido que, a pesar de que analizarían incluir más alternativas, habían sido bien recibidas. 

A un día de la sesión, el escenario es completamente opuesto. El jefe de Gabinete de Kicillof habló con la prensa y sostuvo que la negociación se cayó. «Nos quedamos otra vez sin interlocutores», dijo ante la falta de respuestas. «Ellos tienen la potestad de hacerle cambios al proyecto. Esperamos que sean razonables. Y que se pongan a laburar», cuestionó Bianco. 

El mensaje de Kicillof

El gobernador eligió sus redes sociales para analizar el nuevo proyecto enviado a la Legislatura, sobre el que negó que se trate de un «impuestazo». 

«El proyecto presentado está muy lejos de ser impuestazo. Por el contrario, la propuesta consiste en actualizar la recaudación para que no se reduzca en términos reales. Si los incrementos suenan elevados es porque la inflación 2019 estará cerca del 55%, la más alta en 19 años», dijo Kicillof, y destacó la progresividad de la norma.

«En el caso del inmobiliario rural, solamente 211 propietarios de campos de más de 2000 hectáreas tendrán un incremento del 75%, que en términos reales implica pagar un 12% más que el año anterior», señaló. 

«Finalmente, enviamos esta versión para ser tratada en la cámara de diputados, luego en la cámara de senadores y que finalmente, sin más dilaciones, sea aprobada», manifestó el gobernador, y concluyó: «Esperamos que la oposición actúe con la responsabilidad que las y los bonaerenses necesitan: sin desfinanciar a la Provincia y sin beneficiar, exclusivamente, a los sectores más privilegiados». 

Las modificaciones de la ley

Los fundamentos del proyecto que Kicillof envió a la Legislatura para que lo traten los representantes de la Cámara Baja sostiene que en los últimos años, durante la Administración de Vidal, los recursos de la provincia se redujeron en un 14% en términos reales entre 2015 y 2019, y en la misma línea destaca que con esos recursos más escasos debe aumentar la recaudación «sin afectar los ya muy golpeados niveles de vida y de actividad». 

Uno de los puntos que más cruces generó fue el impuesto inmobiliario urbano, donde las subas alcanzaban el 75% para las propiedades de mayor valuación fiscal. En este caso, sin abandonar la segmentación, el oficialismo decidió ratificar el incremento en ese porcentaje, pero subiendo el piso de la valuación fiscal de quienes serán alcanzados. Esta medida, según explicaron desde el gobierno, son 1.400.000 partidas menos que tributarán con ese 75% y pasarán a hacerlo con un 55%, que es similar a la inflación acumulada de este año. 

Por otro lado, sobre este mismo tributo se aplicará una exención para los jubilados de haberes mínimos, pensionados y beneficiarios de la AUH. 

También se reduce la alícuota de ingresos brutos a los servicios jurídicos, notariales, de contabilidad, auditoría y asesoría fiscal, de diseño especializado, actividades profesionales científicas y técnicas. Dentro de la reducción de los ingresos brutos, uno de los que había generado discrepancias era sobre los medicamentos, que finalmente se reduce del 3,5% del texto original a un 1,5% en la nueva iniciativa. 

Además se exime del pago de tasas e impuesto inmobiliario a asociaciones civiles, como clubes de barrio, centros de jubilados, bomberos voluntarios. 

Tampoco tributarán los servicios de transporte municipal, con el objetivo de aumentar la presión sobre los precios del boleto. 

Asimismo, se reducen las alícuotas a venta en comercios minoristas de almacén, alimentos, kioscos, y se extienden los beneficios impositivos para pymes agropecuarias. 

En principio, las modificaciones que fueron comunicadas ayer a los representantes de la oposición habían sido bien recibidas, pero con la falta de respuestas de Juntos por el Cambio el martes, el futuro del proyecto es incierto y se definirá mañana en el recinto.