«Nos reúne una crisis que conlleva una oportunidad y un deseo compartido: volver a ser una Patria unida, capaz de acrecentar el bienestar de todas sus hijas e hijos sobre la base del trabajo, la inversión productiva y una justa distribución de la riqueza», comienza el documento firmado conjuntamente entre representantes del gobierno nacional, las cámaras empresarias, los trabajadores y los movimientos sociales que se selló en el encuentro que mantuvieron en la tarde del viernes en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. 

La reunión fue encabezada por el propio Alberto Fernández y contó con la participación de varios ministros, como el de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Agricultura, Luis Basterra; el de Producción, Matías Kulfas; el de Trabajo, Claudio Moroni; entre otros. 

«El compromiso apunta a dos planos: entender que en Argentina hay una emergencia que tiene que ver con el hambre, con la falta de trabajo, con que tenemos 40% de pobreza general y 60% en los niños, por un lado, y a generar políticas de mediano plazo con el eje puesto en la producción, en el encadenamiento productivo, en que Argentina tiene que atender a los más pobres y tiene que crecer», explicó Arroyo en una conferencia de prensa que compartió luego del encuentro con el titular de la Unión Industrial Argentina, Miguel Acevedo, y el secretario general de la CGT, Héctor Daer. 

El documento preludia la conformación del Consejo Económico y Social anunciado por el presidente que vinculará institucionalmente todas las áreas del Estado con los sectores de la producción, el trabajo y los movimientos sociales. 

«Vamos a construir una nación solidaria, desarrollada y justa. Para lograrlo, suscribimos este compromiso patriótico solidario: empezar por ofrecer respuestas a los últimos para llegar a todos. Y, a la vez, empezar por lo más urgente para luego poder juntos abocarnos a lo más importante», destaca el compromiso firmado. 

En esa línea, resalta como urgencia «dar respuesta a la trágica deuda social con los argentinos y argentinas que sufren hambre y problemas de alimentación». 

«En segundo lugar, esa urgencia se manifiesta en un endeudamiento público que, por su magnitud y la inmediatez de los compromisos de pago, exige a nuestro Gobierno un claro desafío. La voluntad de pago requiere condiciones compatibles con la atención de la deuda social y el crecimiento de la economía. Sin ello, sería imposible cumplir con las obligaciones que asuma el país», agrega. 

El de la deuda es uno de los capítulos centrales del acuerdo y consiste en un apoyo de los diversos sectores firmantes en las eventuales negociaciones que el gobierno realice con los acreedores. 

«Nos comprometemos a acompañar a la negociación de nuestro país con los acreedores para que entiendan que hay un país que quiere honrar las deudas como históricamente ha hecho, pero de la misma manera quiere solicitar las facilidades para el crecimiento, el desarrollo y para atender la prioridad absoluta que es la alimentación de todos los argentinos», sostuvo en la conferencia Héctor Daer. 

«Hay un acuerdo multisectorial amplio como nunca sobre la prioridad absoluta que es el hambre y después la ratificación de cambiar el paradigma de estos cuatro años donde solo hubo una preocupación de ir y pagarle a los que estaban especulando con los préstamos de corto plazo y tasas exorbitantes que estábamos teniendo, por un acuerdo que manifiesta un apoyo al gobierno de nuestro país donde decimos que queremos pagar pero vamos a pagar con el desarrollo de Argentina», añadió el dirigente sindical. 

«Yo valoro mucho esta mesa porque en ella están sentados los actores de la Argentina, los que trabajan, los que invierten y producen y los que gobernamos. Y así van a ser los cuatro años que vienen, trabajando juntos y decidiendo juntos», fue la conclusión del presidente durante la reunión que encabezó.