México denunció al gobierno de facto de Bolivia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por el asedio realizado a su Embajada en La Paz. El gobierno azteca aseguró que la agresión desatada por el gobierno de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez representa una clara violación al derecho internacional.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que las acciones de asedio contra la Embajada de su país que realiza el gobierno de facto de Bolivia representan intentos de intimidación y vulneran el derecho diplomático de su país a mantener el asilo concedido a los dirigentes del MAS refugiados tras el golpe de Estado perpetrado el 10 de noviembre.

El mandatario mexicano sentenció: «Esperemos que se recapacite, se respete el derecho de asilo y se aleje cualquier tentación de vulnerar nuestra soberanía al querer penetrar en nuestra Embajada. Eso no lo hizo ni Pinochet. Espero que prevalezca la sensatez, que prevalezca, por encima de todo, la política».

Durante la misma conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, explicó que «el día 23 de diciembre aparecieron fuera de la Embajada y la Residencia alrededor de noventa elementos, no solicitados, de la Policía y el Ejército. Para que ustedes se den una idea, el número habitual no rebasa los seis. De pronto aparecieron noventa».

«Se estableció contacto con las autoridades de facto de ese país para mostrarles la preocupación de México respecto a este despliegue. Asimismo, se estableció contacto con la Organización de Naciones Unidas (ONU) y otras instituciones y organismos internacionales. ¿Para qué? Para que se respete la Convención de Viena de Relaciones Diplomáticas que rige el comportamiento y las obligaciones de cada país respecto de las sedes diplomáticas en cada uno de los países, así como el Pacto de Bogotá», sostuvo el diplomático.

Ebrard señaló: «Como no hemos recibido respuesta acorde a los principios internacionales de respeto y garantías a la integridad de las sedes diplomáticas, consideradas estas como parte del territorio nacional de los países que representan, el día de hoy México está presentando un instrumento jurídico ante la Corte Penal Internacional por violación a obligaciones diplomáticas».

El canciller mexicano pidió «que sean respetadas las instalaciones, se preserve su integridad y la de las personas que están en la Embajada y en la Residencia». «Estamos estableciendo conexión con toda la comunidad internacional porque, ni aún en los peores momentos de los golpes militares, de los años setenta y ochenta, se puso en riesgo la integridad de las instalaciones de las Embajadas de México o sus Residencias. Y es conocido por toda la comunicad internacional el respeto al derecho de asilo y a las decisiones soberanas de cada país respecto a su aplicación. Y, desde luego, no hay derecho que asista a quien quiera violentar la sede diplomática de otro país», sostuvo Ebrard.