La Cámara de Diputados le dio media sanción esta mañana al proyecto de ley de solidaridad social y reactivación productiva. Tras una extensa jornada que había comenzado ayer a las 14 hs, con 134 votos a favor y 110 en contra, el oficialismo logró aprobar la normativa que signará los primeros meses de su gestión. Ahora, el proyecto fue girado al Senado.

Con esto, el Frente de Todos apunta a iniciar la salida de la crisis y sentar las bases para el desarrollo económico. Tras casi veinte horas de debate, la iniciativa declara la emergencia económica, financiera, administrativa, previsional, fiscal, tarifaria, energética, sanitaria y social. En concreto, establece impuestos a la compra de dólares para atesoramiento o turismo, aumento de la alícuota de bienes personales, suba de las retenciones, suspensión de la movilidad jubilatoria, congelamiento de las tarifas por 180 días y una moratoria para pymes endeudadas.

Máximo Kirchner: «Cuando uno escucha, con mucho respeto, algunas voces de los que hoy son la oposición, parece que el gobierno de Macri no hubiera sucedido, que hubiésemos saltado del 2015 al 2019, que nadie hubiera gobernado. Pero pasaron cosas».

Algunos de estos puntos del proyecto tuvieron leves modificaciones. El oficialismo los negoció con sectores de la oposición para conseguir un mayor consenso. Fue en la primera sesión de Sergio Massa como presidente de la Cámara Baja. Los cambios fueron excluir a los docentes y científicos de la suspensión de la movilidad jubilatoria. Tampoco se modificarán las pensiones que reciben los hijos de padres víctimas de violencia familiar o de género, según la llamada Ley Brisa. También se avanzó en la segmentación de las retenciones, favoreciendo a los pequeños y medianos productores, y se modificaron los derechos de exportación de hidrocarburos y minería.

El proyecto fue debatido con dos duras posiciones contrapuestas entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. El peronismo fundamentó su iniciativa como puntapié para enfrentar la dura crisis económica y social, que sintetizó el presidente del bloque mayoritario, Máximo Kirchner: «Más allá de la verborragia y los tonos, los números son números. Después de las PASO siempre recordé una frase del expresidente [Macri] que decía que la elección no había sucedido. Cuando uno escucha, con mucho respeto, algunas voces de los que hoy son la oposición, parece que el gobierno de Macri no hubiera sucedido, que hubiésemos saltado del 2015 al 2019, que nadie hubiera gobernado. Pero pasaron cosas».

https://twitter.com/FrenteDeTodos/status/1207988267460841472?s=20

Juntos por el Cambio, la bancada más numerosa de la oposición, se opuso tajantemente a la iniciativa. Sobre todo, por las subas en el derecho a la exportación del sector del agro, la suspensión de la fórmula de las jubilaciones y los «superpoderes» que, según definieron, le otorga la ley al Ejecutivo en detrimento del funcionamiento del Congreso.

«Desde el radicalismo rechazamos este proyecto, porque es violatorio de la división de poderes y del sistema constitucional argentino», dijo Alfredo Cornejo (UCR). Desde el PRO, Luciano Laspina dijo que «el art. 29 de la Constitución prohíbe a este Parlamento entregarle la suma del poder público al Poder Ejecutivo Nacional».

Las modificaciones fueron elaboradas a lo largo de la noche. Alberto Fernández había adelantado vía Twitter al inicio de la sesión que, a pesar de contar con los votos necesarios para aprobar el proyecto, se mostraba dispuesto a incorporar nuevos artículos en respuesta a los pedidos de la oposición dialoguista de los interbloques federales, integrados por las bancadas Consenso Federal y Unidad Federal para el Desarrollo. Eduardo Bucca, Graciela Camaño y Juan Ramón fueron los principales interlocutores de estos espacios.

«Con seis de cada diez niños con hambre, no hay tiempo que perder ni tiempos para mezquindades», disparó Bucca hacia el macrismo. El proyecto se tratará ahora en el Senado, donde se prevé que el Frente de Todos lo apruebe este mismo día. La sesión comienza a las 14 hs.