A días de que María Eugenia Vidal se retire de su cargo como gobernadora de la provincia de Buenos Aires, se acentuaron los reclamos desde múltiples sectores. En este caso, el Servicio Penitenciario Bonaerense vuelve a ubicarse en el centro de las críticas debido a las denuncias por vulneraciones a un derecho básico de los internos como lo es la alimentación.

«El hambre es un crimen» es la consigna lanzada por diversos organismos de derechos humanos que advierten sobre los conflictos que viene provocando la falta en las viandas de comida en las cárceles bonaerenses. A raíz de este problema, en varios establecimientos se ha instalado la intención de encarar una huelga de hambre generalizada. Las asociaciones La Cantora, Miguel Bru, OTRANS Argentina e H.I.J.O.S. La Plata presentaron una medida cautelar en la Justicia platense para detener de manera inmediata la grave situación.

«Son alrededor de 45.000 personas que dependen de lo poco que pueden arrimar un puñado de familiares. Sabemos que la malnutrición es peligrosa por lo que genera, en la salud física y psíquica de las personas, pero a esto se le agrega –como lo sabemos quienes conocemos estos contextos– que el hambre es uno de los mayores generadores de violencia en el encierro», expresaron las entidades a través de un comunicado.

El abogado Adrián Corvalán es unas de las principales figuras que impulsa esta medida cautelar que busca restablecer un derecho «básico que ha sido cercenado», cuya desatención representa un caso contundente de «abandono de persona» por parte del Estado provincial.

Corvalán: «La población carcelaria de la provincia de Buenos Aires literalmente no come. Hace veinte días que el Gobierno dejó de proveer carnes blancas y rojas, y también dejó de suministrar verduras».

«La población carcelaria de la provincia de Buenos Aires literalmente no come. Hace veinte días que el gobierno dejó de proveer carnes blancas y rojas, y también dejó de suministrar verduras. Esto coincide con la retirada de la gestión de Vidal. La gestión dejó una deuda inmensa con los proveedores de productos», dijo Corvalán a Contexto, quien advirtió sobre la potencial situación conflictiva que deja ahora Cambiemos al gobierno entrante.

Cabe destacar que, desde hace días, desde distintos sectores han advertido sobre la posibilidad de que en varias instituciones de encierro se inicien huelgas de hambre, consecuencia que traería mayores problemas sobre el final del año y la llegada de las nuevas autoridades.

«Nos preguntamos entonces cuáles son las verdaderas intenciones por las que el gobierno saliente, en manos de María Eugenia Vidal, no alimenta a la población carcelaria. Es por su odio de clase, por acuerdos con los proveedores de alimentos, o la verdadera razón es plantear un escenario hostil y violento al interior de los contextos de encierro de la provincia de Buenos Aires», manifestaron desde las entidades, quienes advierten que la actual gestión está dejando un clima de conflicto de cara al gobierno entrante.

«Sea como fuere, responsabilizamos a la gobernadora saliente y sus funcionarios de los conflictos que puedan surgir al interior de las cárceles bonaerenses y denunciamos que han incurrido en la figura de abandono de personas», agregaron.