Un escándalo diplomático tuvo lugar en los últimos días en torno a la visita de un equipo técnico del gobierno de Venezuela que arribó al país para recorrer el Astillero Río Santiago, en el marco de negociaciones entre la empresa estatal y el gobierno de ese país. Al llegar al Aeropuerto de Ezeiza, las autoridades decidieron detener de manera arbitraria y deportar a dos de los integrantes de la comitiva conformada por técnicos de la firma petrolera PDVSA y de la Central Bolivariana de Trabajadores.

Se trata de Wills Rangel y Jacobo Torres, secretario general y secretario de Relaciones Internacionales de la Central Bolivariana de Trabajadores, a quienes se les impidió ingresar al país. La decisión fue definida como «un escándalo» de total arbitrariedad.

«Es importante señalar que de los cuatro dirigentes venezolanos que arribaron al país, el gobierno de Macri ordenó la detención y posterior expulsión de Wills Rangel y Jacobo Torres, dos de los principales dirigentes, cuando arribaban al aeropuerto de Ezeiza para participar del Congreso Extraordinario 2019 de la CTA Autónoma el último lunes 2 de diciembre», expresó el gremio estatal a través de un comunicado oficial.

«Los dirigentes que sufrieron este atropello no cuentan con ningún requerimiento judicial y cumplieron con todas las normas migratorias, por lo que el gobierno argentino cometió una arbitrariedad que contradice el respeto más elemental de un Estado de derecho», agregaron desde la entidad sindical, en torno al episodio vivido esta semana.

CTA-A: «Los dirigentes que sufrieron este atropello no cuentan con ningún requerimiento judicial y cumplieron con todas las normas migratorias, por lo que el Gobierno argentino cometió una arbitrariedad».

«Hay una lista de los Estados Unidos, que son los que mandan, una lista de personajes que son considerados ‘terroristas’, y la servil basura de Mauricio Macri obra en consecuencia. No dejaron entrar al país y además los deportaron. Para deportar a alguien se requiere un perito. Es muy grave lo que sucedió», dijo a Contexto el titular de ATE Provincia, Oscar De Isasi, quien acompañó el recorrido que la delegación realizó en el Astillero Río Santiago, junto a figuras como Mario Secco y Fabián Cagliardi. «Además de la visita al astillero, venían a un congreso de la CTA, donde había dirigentes internacionales. Es una vergüenza», expresó De Isasi.

De Isasi: «Es parte de la complicidad del Gobierno de Macri con el boicot que el Gobierno de Estados Unidos lleva adelante con la hermana República de Venezuela».

«Es parte de la complicidad del gobierno de Macri con el boicot que el gobierno de Estados Unidos lleva adelante con la hermana República de Venezuela, para seguir trabando las buenas relaciones entre las organizaciones y los pueblos», sostuvo el dirigente nacional de ATE, Hugo «Cachorro» Godoy.

La reunión en el astillero venía de la mano de la decisión de Nicolás Maduro de evaluar las condiciones técnicas en pos de finalizar las obras de los buques Eva Perón y Juana Azurduy. El encuentro forma parte del reciente diálogo iniciado entre el gobierno bolivariano y la central estatal en La Habana, donde hubo un acuerdo para retomar el acuerdo comercial que quedó paralizado durante el gobierno de Mauricio Macri.

«La reunión técnica fue exitosa. El equipo técnico definió que todas las condiciones están dadas para que los buques se terminen en tiempo y forma. Lo que resta ahora es la decisión política y financiera para poner manos a la obra», agregó De Isasi.