Junto a una comitiva integrada por organizaciones sociales y de derechos humanos, el exjuez en lo Contencioso Administrativo Federico Arias fue retenido en el Aeropuerto Viru Viru de Bolivia. La delegación integrada por el titular de la CTEP, Juan Grabois, Marisa Llanos Cruz y Marianela Navarro (Frente de Organizaciones en Lucha), Leo Pérez Esquivel (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos), Ismael Hall (CORREPI) y Carlos Zaidman (Asociación Ex Detenidos y Desaparecidos), entre otros, partió este jueves y tiene como objetivo brindar ayuda en el país vecino y recolectar información sobre violaciones a los derechos humanos.

«Al llegar al Aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz, Bolivia, algunos de los miembros de la delegación fuimos retenidos, separados del resto y sometidos a una indagatoria exhaustiva, además de ser agredidos por algunos ciudadanos», expresó Arias. En esta línea, comentó: «Durante algunos minutos vivimos un contexto de mucho hostigamiento, y tuvimos que esperar para continuar con nuestro viaje hacia la ciudad de La Paz para cumplir con nuestro objetivo».

 

El expresidente Evo Morales repudió el hecho en sus redes sociales digitales: «Catorce integrantes de la delegación argentina fueron retenidos por grupos de choque golpistas en Santa Cruz y sometidos a interrogatorio por la Policía. Exigimos les dejen llegar a La Paz para realizar trabajo de investigación sobre derechos humanos. Dictadura fascista evidencia su autoritarismo».

La comitiva integrada por organizaciones sociales, sindicales, ambientales y de derechos humanos viajó a Bolivia para solidarizarse, brindar ayuda y recibir denuncias sobre los atropellos de los que los ciudadanos son víctimas por las decisiones represivas tomadas por parte de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez. Arias aclaró que en compañía del personal del Consulado de Argentina pudieron continuar su viaje luego del episodio.

«la situación de Bolivia demuestra que somos democracias tuteladas por el imperio. Lo que no consiguen a través del engaño, lo procuran por la fuerza»

Respecto al escenario actual del país vecino, el exmagistrado había remarcado que «la situación de Bolivia demuestra que somos democracias tuteladas por el imperio. Lo que no consiguen a través del engaño, lo procuran por la fuerza. No quieren naciones soberanas y en crecimiento, sino pueblos pobres y sometidos».

Según adelantaron en conferencia de prensa, uno de los objetivos principales de la delegación es desarrollar «una agenda de reuniones con instituciones, defensores de los derechos humanos, movimientos sociales, referentes religiosos, familiares y víctimas del golpe de Estado». Allí recibirán testimonios y activarán los mecanismos necesarios para denunciar las violaciones a los derechos humanos que Áñez quiera ocultar.

El ministro de Gobierno de facto, Arturo Murillo, advirtió en declaraciones televisivas: «Recomendamos a los extranjeros que están llegando al país como mansas palomitas a tratar de incendiar el país que anden con cuidado, los estamos mirando, los estamos siguiendo, estamos viendo lo que están haciendo. En el primer paso a paso que den tratando de hacer ‘terrorismo’ o ‘sedición’, se van a ver con la policía. La policía está atenta y tiene orden para no permitir que se dañe nuestro país».