Argentina continúa por la senda de la recesión económica desde hace más de un año, cuando comenzó la crisis cambiaria en abril de 2018, con la única excepción de los meses de campaña electoral (mayo, junio y julio), donde la actividad económica mostró un leve repunte apalancado por la estabilidad del dólar, fundamentalmente. 

En septiembre, según el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un descenso del 2,1% respecto al mismo mes de 2018. El número es dramático, si se tiene en cuenta que en septiembre del año pasado el EMAE ya había caído un 5%. 

En términos mensuales, la caída respecto a agosto fue del 4,3%, mientras que el indicador desestacionalizado –elimina efectos estacionales– decreció 1,6%. 

En septiembre, los bloques con mayor incidencia en la caída de la actividad económica fueron Industria manufacturera, Comercio mayorista, minorista y reparaciones e Intermediación financiera. 

Allí, la industria tuvo una baja del 5% según el INDEC, con una incidencia sobre el promedio general de 0,85 puntos (fue el de mayor incidencia). Comercio registró una baja del 5,2% (con una incidencia de 0,63), y la Intermediación financiera se desplomó un 14,6% con el mismo nivel de incidencia que el comercio. 

Por el lado de los ganadores, los segmentos más primarizados y de servicios fueron los que anotaron subas. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue la de mayor variación positiva, con un 11,8%, seguido por Explotación de minas y canteras (2,2%) y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (1,5%). 

Las proyecciones para el cierre del año no son buenas: las cifras oficiales difundidas por el gobierno en el presupuesto arrojan una caída de la actividad económica del 2,6% para el cierre de 2019. El Fondo Monetario Internacional, por su parte, evaluó en su último Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) que la recesión este año será del 3,1%. 

Una cifra similar estimó en la última publicación el Banco Central en el Relevamiento de Expectativas de Mercado sobre la base de informes de diversas consultoras privadas nacionales e internacionales, que calcularon una caída del 3% de la actividad económica para 2019.